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ESPECTÁCULO

Parque Lezama: los 5 datos sobre Buenos Aires que pocos conocían de la película

 

La película es furor en Netflix Argentina. ¡Estos son algunos detalles de valor que no te debés perder!

 
Parque Lezama

En el mes de marzo se estrenó la película argentina «Parque Lezama» por Netflix y fue un furor. Así que, con este éxito en la pantalla, presentamos un análisis de la cinta enfocada a la ciudad de Buenos Aires.

Ubicado en San Telmo y limitando con La Boca y Barracas, el Parque Lezama es mucho más que un pulmón verde de la Ciudad. Sus casi 46.000 metros cuadrados tienen árboles centenarios, rincones históricos y miradores que han sido testigos de la transformación de Buenos Aires a lo largo de los siglos.

Hoy, además, conquista la pantalla grande gracias a la película homónima de Juan José Campanella, protagonizada por Luis Brandoni y Eduardo Blanco.

1. Desde los orígenes de la ciudad hasta el siglo XIX

    Durante décadas se creyó que el Parque Lezama era el lugar donde Pedro de Mendoza estableció la primera fundación de Buenos Aires en 1536. En aquel entonces, la zona se conocía como “Puntas de Buenos Aires”, atravesada por el Río de la Plata. Aunque excavaciones posteriores no encontraron evidencias concretas de este asentamiento, la tradición histórica otorgó al parque un lugar central en la memoria porteña.

    En el siglo XIX, las tierras cambiaron de manos y llegaron a ser propiedad de familias británicas, como los Mackinlay y los Ridgley Horne, que impulsaron la forestación del área y celebraron la caída de Juan Manuel de Rosas con la bandera británica.

    2. La visión de José Gregorio de Lezama

      En 1857, José Gregorio de Lezama adquirió la zona y la transformó en un jardín de lujo. Con la ayuda del paisajista belga Charles Vereecke, incorporó especies exóticas traídas de distintos continentes, creando un parque de estética única en la ciudad. Tras la muerte de Lezama en 1889, su viuda donó el terreno a la Municipalidad con la condición de que fuera un espacio público que conservara el nombre de su esposo.

      3. Arte y cultura al aire libre

        El parque es también un museo a cielo abierto. Alberga esculturas como el Monumento a Pedro de Mendoza, la Loba Romana con Rómulo y Remo, la figura de Ceres, y el Monumento a la Cordialidad Internacional, un regalo de Montevideo que celebra los 400 años de la fundación de la ciudad. Además, la barranca del parque ha sido escenario de juegos infantiles y aventuras en bicicleta, manteniendo vivo el espíritu comunitario.

        4. Un protagonista cinematográfico

          Hoy, el Parque Lezama no solo es un lugar de paseo, sino un espacio cultural que brilla en la pantalla. La película de Netflix, titulada “Parque Lezama” y producida por Campanella aprovecha cada rincón del parque, mostrando su vegetación, esculturas y miradores, convirtiéndolo en un personaje más dentro de la narrativa.

          5. Vida cotidiana y tradición

            A pesar del paso del tiempo, el parque conserva su encanto: la feria de artesanos de los fines de semana, la calesita desde los años sesenta, y la cercanía de bares históricos como el Bar Británico y El Hipopótamo, lo mantienen como un punto de encuentro entre historia, ocio y cultura. Un lugar donde se respira la memoria de la ciudad y la belleza de sus espacios verdes.