Argentina se convirtió este miércoles en uno de los tres países en votar en contra de una resolución histórica de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El documento, que fue aprobado por 123 votos a favor, define oficialmente a la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada como el “crimen de lesa humanidad más grave” de la historia.
La postura del país marcó un claro enfoque político de alineamiento con Estados Unidos e Israel, los únicos otros dos estados que rechazaron la iniciativa. Mientras tanto, la mayoría de los países occidentales, incluido Japón, prefirieron abstenerse en la votación de este texto. Cabe aclarar que la iniciativa fue presentada por una coalición de 60 países africanos, caribeños y latinoamericanos.
Tras conocerse la noticia, el ministro de Gobierno bonaerense Carlos Bianco apuntó contra el presidente Javier Milei y denunció que “llevó a la Argentina a votar contra una resolución de la ONU”.
“Además, votamos en contra de todos los países que apoyan la descolonización de Malvinas. ¿Cómo les vamos a pedir su apoyo ahora? Una inmoralidad y un papelón diplomático”, sentenció el funcionario del gobernador Axel Kicillof.
El gobierno de @JMilei llevó a la Argentina a votar contra una resolución de la ONU que reconoce la esclavitud como el crimen más grave contra la humanidad.
— Carli Bianco (@Carli_Bianco) March 25, 2026
Fuimos uno de solo tres países en todo el mundo en votar en contra (Argentina, Estados Unidos, Israel). Además, votamos en… pic.twitter.com/Mjp2HzUY2P
Un sistema de explotación de cuatro siglos
La resolución aprobada condena un sistema de explotación que se prolongó durante más de 400 años. El texto explica que este fue el primer régimen mundial que trató a los seres humanos y a sus hijos como «propiedad hereditaria» y perpetua, algo sin precedentes en la historia de la humanidad.
El documento de la ONU recuerda que este sistema se apoyó en leyes antiguas que definían a los africanos esclavizados como «bienes muebles». Además, denuncia cómo se utilizó la jerarquía racial como un principio para organizar la economía y la política a nivel internacional, afectando a millones de personas hasta el día de hoy.
El reclamo por reparaciones y el rol de las mujeres
Un punto central del debate político fue la exigencia de justicia reparadora. La resolución establece que los delitos relacionados con la esclavitud no prescriben y que los Estados responsables tienen la obligación de reparar el daño causado. Esto incluye pedir disculpas formales y devolver bienes culturales y arte a sus países de origen.
Además, el texto destaca que los esclavizadores abusaron sexualmente de mujeres y niñas africanas y las forzaron a reproducirse para aumentar la “mano de obra esclava”. La ONU considera que estas consecuencias todavía estructuran la vida de muchas personas a través del racismo sistémico.

La ONU pidió educación y memoria para el futuro
Con la aprobación de esta medida, la ONU solicita que se refuercen los programas educativos sobre la esclavitud y sus secuelas. El objetivo es que las nuevas generaciones conozcan esta «oscura noche» de la historia para fortalecer la conciencia contra cualquier forma de dominación actual.
A pesar del rechazo de Argentina, la resolución insta a los países miembros a modificar leyes y servicios para combatir la discriminación. La medida se da en el marco del Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes, buscando que la memoria histórica sirva para evitar que se repitan estas atrocidades en el futuro.
