Por primera vez en siglos, las máximas autoridades de la Iglesia católica no pudieron celebrar la misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén. El hecho generó un fuerte impacto a nivel internacional y marcó el inicio de la Semana Santa en medio de un clima de tensión en Medio Oriente.
La policía israelí impidió el acceso al templo al cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y al custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, cuando se dirigían al lugar sin procesión ni acto ceremonial. Ambos fueron interceptados y obligados a regresar, según denunciaron desde el Patriarcado Latino.
Un hecho inédito que generó fuerte rechazo
Desde la Iglesia calificaron el episodio como “grave” y advirtieron que se trata de un precedente sin antecedentes en la historia reciente. “Por primera vez en siglos se ha impedido celebrar la misa de Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro”, señalaron en un comunicado oficial.
El Patriarcado sostuvo además que la medida resulta “irrazonable y desproporcionada”, y que vulnera principios fundamentales como la libertad de culto. También advirtieron que la decisión ignora la sensibilidad de millones de fieles en todo el mundo que siguen los ritos de Semana Santa.
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— Latin Patriarchate of Jerusalem (@LPJerusalem) March 29, 2026
Joint Press Release: The Latin Patriarchate of Jerusalem and the Custody of the Holy Land.https://t.co/ujB3t50j67
Contexto de tensión en Medio Oriente
La decisión de las autoridades israelíes se enmarca en el contexto de seguridad vigente desde el inicio del conflicto en la región, que derivó en la prohibición de grandes concentraciones públicas. En ese marco, las celebraciones religiosas también se vieron limitadas a un número reducido de personas.
El episodio provocó una rápida reacción internacional. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó lo ocurrido como una “ofensa”, mientras que el canciller Antonio Tajani convocó al embajador de Israel para exigir explicaciones. Otros dirigentes europeos también expresaron su rechazo.
Por su parte, el papa León XIV se refirió indirectamente a la situación durante la misa de Domingo de Ramos en el Vaticano. El Pontífice pidió por la paz en Medio Oriente y advirtió que los conflictos impiden a muchos cristianos vivir plenamente los ritos religiosos en una de las semanas más importantes del calendario litúrgico.
Al comienzo de la Semana Santa, con nuestra oración estamos más cerca que nunca, de los cristianos de #OrienteMedio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos. Precisamente, mientras la Iglesia…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) March 29, 2026
