Dentro de las actividades que el presidente Javier Milei tiene previstas en la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos, estaba la visita a la tumba del rebe de Lubavitch, algo que acostumbra a hacer cada vez que viaja al país norteamericano. Quién fue el rebe y por qué es importante para el movimiento judío en el mundo.
Este domingo, acompañado por su hermana, el mandatario argentino se dirigió hasta El Ohel, que es la tumba donde se encuentra enterrado el rabino Menachem Mendel Schneerson, popularmente conocido como “rebe de Lubavitch”.
La llegada de Javier Milei al cementerio de Montefiore, en Nueva York, se produjo junto a su hermana Karina y otros miembros de la comunidad jasídica de esta zona de la metrópoli estadounidense. El Presidente de Argentina permaneció algunos minutos rezando frente al sitio, el cual es considerado sagrado para los seguidores del movimiento jasídico Jabad.
Además de los hermanos Milei, al recorrido por la tumba del rebe de Lubavitch también asistió Manuel Adorni, actual jefe de gabinetes de ministros de la Nación y uno de los hombres más cercano al presidente de los argentinos, y el canciller Pablo Quirno.
Las otras visitas de Javier Milei a la tumba del rabino
Como mencionamos, Javier Milei suele repetir este ritual en la ciudad neoyorquina, hasta donde llegó luego de participar de una cumbre de mandatarios de la región junto al presidente Donald Trump, en Florida.
En la previa de las elecciones PASO en 2023, el actual mandatario argentino había hecho un viaje fugaz al mismo lugar, al que año tras año acuden líderes políticos y figuras públicas que veneran al rebe de Lubavitch.
¿Por qué es tan importante este rebe para el movimiento judío?
Según cuenta la historia, el rabino Menachem Mendel Schneerson, quien nació en el año 1902 en Nikolaiev, Ucrania, se ha convertido en una de las figuras más influyentes del judaísmo contemporáneo.
El líder religioso emigró de Europa a los Estados Unidos a mitad del siglo XX y fue en 1950 cuando asumió el liderazgo del movimiento judío Jabad-Lubavitch, transformándolo en una red global con miles de centros comunitarios, escuelas y sinagogas. Falleció en junio del año 1994 y desde aquel momento, su tumba en la ciudad de Nueva York se convirtió en un lugar de peregrinación para fieles judíos y líderes internacionales, que buscan un momento de paz al estar allí.
