Connect with us

Hola, qué estás buscando?

ESPECTÁCULO

«Qué pesada sos»: Cinthia Fernández explotó al aire y dejó a María Fernanda Callejón totalmente hundida

 
 

La tensión volvió a explotar en vivo y esta vez tuvo como protagonistas a Cinthia Fernández y María Fernanda Callejón, que desde que comparten panel en “La mañana con Moria” no logran encontrar un punto de paz. Lo que empezó como diferencias de estilo terminó convirtiéndose en una guerra fría que suma capítulos cada semana.

Todo ocurrió durante un móvil con el abogado Juan Pablo Fioribello, representante de Andrea del Boca, quien hablaba en el programa de Moria sobre la apelación al sobreseimiento en la causa por presunta defraudación al Estado. Mientras el letrado intentaba responder, Cinthia Fernández discutía acaloradamente. Pero de fondo se escuchó un comentario de Callejón que desató la tormenta.

“Dejame de romper las pelo… Fernanda. Qué pesada sos”, lanzó Cinthia Fernández, sin filtro y a los gritos, dejando al estudio en shock. El cruce fue inmediato y el clima se volvió espeso en cuestión de segundos. No era una diferencia de opiniones más: era algo personal que venía acumulándose.

Lejos de achicarse, María Fernanda Callejón le respondió con firmeza y marcó lo que, según ella, era el problema de fondo. “Naza está esperando hacer una pregunta hace dos horas, ¿cómo me vas a responder así?”, retrucó, visiblemente sorprendida e indignada por el tono de su compañera. El aire se volvió irrespirable.

Cinthia Fernández totalmente enfurecida

Pero Cinthia Fernández no bajó un cambio. “Qué pesada sos. Alguien te lo tiene que decir. Vos no vas a ningún lado con tus preguntas. Nunca redondeás, sacás de quicio a todos”, disparó, redoblando la apuesta frente a cámaras. En ese momento, ya no se trataba del tema judicial sino de una interna que quedó completamente expuesta.

Callejón exigió respeto y dejó en claro que no iba a permitir ese trato de parte de Cinthia Fernández. El ida y vuelta subió de tono hasta que la conductora tuvo que intervenir para poner paños fríos y evitar que la situación escalara aún más. Pero el malestar ya estaba instalado y la incomodidad se notaba en cada gesto.