Connect with us

Hola, qué estás buscando?

POLÍTICA

Ricardo Gil Lavedra: «La democracia es la única garantía para que no vuelva el horror»

 

Ricardo Gil Lavedra reflexionó sobre un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y llamó a reforzar el compromiso con la democracia.

 
Corte Suprema de Justicia

El ex camarista del histórico juicio a las Juntas Militares, Ricardo Gil Lavedra, reflexionó sobre un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y llamó a reforzar el compromiso con la democracia como garantía para evitar la repetición de los crímenes del pasado. En diálogo con Radio Rivadavia, el jurista destacó la importancia de sostener los valores institucionales en un contexto de memoria histórica.

Durante la entrevista, remarcó que recordar lo ocurrido no es solo un ejercicio simbólico, sino una herramienta para prevenir. “La necesidad de seguir recordando es para poder evitar que estos hechos no vuelvan jamás”, afirmó, en referencia a las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.

Memoria, democracia y prevención

Gil Lavedra insistió en que la mejor forma de honrar a las víctimas es fortalecer el sistema democrático. “La mejor manera de pensar esos años tan sombríos es revalorizar lo que tenemos hoy”, sostuvo, en alusión al período iniciado en 1983.

En ese sentido, subrayó que la democracia sigue siendo el único marco posible para garantizar derechos. “Es el único régimen que asegura vivir en libertad y en igualdad”, señaló, al tiempo que pidió continuar profundizando su consolidación.

El actual titular del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires fue enfático al marcar el rumbo. “Lo que necesitamos siempre es seguir fortaleciendo la democracia, para que esos años terribles no vuelvan nunca”, afirmó.

El valor histórico del Juicio a las Juntas

Al recordar su rol en el proceso judicial que marcó un precedente mundial, el exmagistrado destacó el liderazgo de Raúl Alfonsín en el inicio de ese camino. “Le debemos a su intuición y audacia haber entendido que no podía haber democracia sin memoria, verdad y justicia”, expresó.

También puso en contexto las dificultades que atravesaba el país en ese momento. “Se pudo llevar adelante un juicio complejísimo en apenas 14 meses, en una democracia todavía frágil”, explicó, al recordar los alzamientos militares que amenazaban la estabilidad institucional.