En medio de una nueva etapa institucional, River prepara un movimiento que puede marcar un antes y un después. Con Stéfano Di Carlo al frente, el club avanza en una decisión fuerte que no tiene que ver con un jugador, pero sí con el futuro deportivo: la llegada de un nuevo director deportivo.
La idea responde a un cambio claro en la política interna, donde se busca optimizar recursos y profesionalizar aún más la gestión. Y en ese contexto, ya hay pistas concretas sobre quién podría asumir ese rol.
River va por un director deportivo extranjero
El periodista Renzo Pantich fue quien encendió la noticia con una frase directa: “Será extranjero y con experiencia en gestión”, marcando el perfil que busca la dirigencia.
En la misma línea, Sebastián Srur aportó más detalles: “El director deportivo de River va a ser español”, confirmando que el club apunta a un profesional europeo con trayectoria.
La intención es clara: incorporar una figura especializada que no necesariamente tenga vínculo previo con la institución, sino que aporte una mirada moderna y estratégica.
El cambio de rumbo que impulsa Di Carlo
Este movimiento se enmarca en una transformación más amplia dentro de River. Tras años de fuertes inversiones en el mercado, la nueva gestión busca un enfoque diferente.
Según explicó Ariel Senosiain, la idea es concreta: “River va a buscar un manager que sea especialista en la materia”, alejándose del perfil tradicional ligado a exjugadores.
Además, remarcó otro punto clave: “No necesariamente alguien relacionado con el club, sino un profesional europeo”, lo que refuerza el cambio de criterio.
Cómo impacta esta decisión en la estructura de River
Actualmente, el área deportiva tiene como referente a Enzo Francescoli, histórico ídolo del club. Sin embargo, la llegada de un nuevo director deportivo implicaría una reorganización interna.
En paralelo, también se sumó recientemente David Trezeguet, aunque con un rol distinto dentro de la estructura. Esto muestra que el club busca ampliar su equipo de trabajo con perfiles variados.
El objetivo de fondo es claro: tomar decisiones más precisas, reducir costos y apuntar a fichajes más estratégicos, en línea con el nuevo modelo que impulsa Di Carlo.
En los próximos días podría haber definiciones. Pero lo cierto es que River ya decidió cambiar su forma de gestionar el fútbol, con una apuesta fuerte por un perfil internacional que rompe con lo tradicional.
