El mercado de pases vuelve a poner a Lionel Scaloni en alerta por los movimientos de los jugadores de la Selección Argentina. Especialmente pensando en el armado del equipo rumbo al Mundial 2026. En ese contexto, cada posible transferencia hacia clubes de elite genera una atención particular por parte del cuerpo técnico.
Uno de los nombres que aparece en el radar es el de Nahuel Molina. El lateral derecho, actualmente en el Atlético de Madrid, ha logrado consolidarse como una pieza importante tanto en su club como en la estructura de la Selección. Todo esto es gracias a su despliegue, intensidad y aporte en ataque, lo cual llamó la atención de varios clubes en el mercado.
En las últimas semanas, distintos reportes señalaron que varios gigantes europeos siguen de cerca su situación y podrían intentar incorporarlo en el próximo mercado. Su rendimiento en La Liga y en competencias internacionales no pasó desapercibido, lo que lo posiciona como una opción atractiva para equipos de primer nivel. Incluso, también se llegó a mencionar un hipotético regreso a Boca, por el interés de Juan Román Riquelme. Aunque esto fue rápidamente descartado por el entorno del jugador.
Para Nahuel Molina, un eventual cambio de club podría representar un nuevo salto en su carrera, con la posibilidad de competir en un entorno aún más exigente. Este tipo de movimientos suelen ser determinantes a la hora de sostener o incluso elevar el nivel individual.
Un presente que puede potenciar aún más su rol en la Selección
Desde la mirada de Lionel Scaloni, la situación de Molina es clave. En un puesto donde Argentina ha encontrado estabilidad, su continuidad en el alto nivel es fundamental para mantener el funcionamiento del equipo.
Si finalmente se concreta un traspaso a un gigante europeo y logra adaptarse rápidamente, Nahuel Molina podría seguir afianzándose como una fija en la Selección Argentina. De cara al Mundial 2026, su experiencia y evolución serán aspectos centrales para sostener su lugar dentro del equipo titular.
