El Mono de Kapanga habló como pocas veces. En una entrevista, contó los detalles más íntimos del infarto que sufrió a fines de septiembre de 2024 y que derivó en dos angioplastias y la colocación de siete stents. Pero lo que más impactó fue la revelación sobre cómo lo agarró: “A mí me agarró el infarto mientras tenía sexo”.
El músico lo describió sin rodeos y con el humor que lo caracteriza: “Yo sentí la pata de elefante mientras estaba en un acto sexual”, dijo tocándose el pecho. Y cuando le preguntaron si el sexo quedó contraindicado, fue directo: “No es que estoy retirado, sino que a veces tengo miedo. ¿Cómo me saca la piba de un telo en una bolsa de consorcio negra? No da”.
La nueva vida después del infarto del Mono de Kapanga
Desde aquel episodio, el vocalista de Kapanga cuenta los días de esta nueva etapa con la misma precisión con la que recuerda los treinta y dos años transcurridos desde que dejó las drogas. Reconoció que cambió hábitos, aunque no sin dificultades: “Lo que más me cuesta es la comida. Yo pensé que lo que más me iba a costar era el pucho, pero no”.
El Mono también habló de su vida cotidiana, que describe sin complejos como “re-aburrida”. Vive con su hijo de 24 años y dos perras, disfruta de la soledad y no parece preocuparle demasiado el amor romántico. “Estoy muy cómodo así. Tampoco es algo que me quite el sueño. ¿La verdad? ¡Me da paja!”, confesó entre risas. Y cuando le preguntaron si no tenía tiempo para el levante, aclaró: “Tiempo tengo, lo que no tengo es ganas. Me da paja el chamuyo”.
La charla también tuvo espacio para la nostalgia. El Mono reveló que Kapanga nació por su admiración hacia La Mona Jiménez, a quien sigue desde hace 38 años. “Hoy sigo teniendo una relación fantástica con el artista que más veces vi en vivo y con el que más veces canté”, aseguró. Y sobre los secretos de la banda, que lleva más años que muchos matrimonios, fue simple: “Mucha paciencia, mucho amor a lo que hacés y respeto. Todos los fines de año renovamos votos”.
