El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto analizó el proceso de reconstrucción que atraviesa el peronismo y lanzó una advertencia muy clara hacia el interior de su espacio político. Sobre este punto, el legislador sostuvo que hay que dejar de alzar banderas que fueron «desarmadas» por el Gobierno de Javier Milei. «Las construcciones políticas que sirvieron para ganar en otro tiempo… tal vez hoy no te sirvan», señaló Pichetto al referirse a los planes sociales.
Según el diputado, el éxito de una propuesta opositora para 2027 depende de abandonar viejas estrategias. Pichetto fue muy crítico y dijo que hay que enfocarse en el trabajo, la recuperación del salario y la defensa de la industria nacional.
El fin del «mundo planero» como bandera política
El diputado fue tajante al señalar que el peronismo no puede volver a presentarse con las mismas consignas que lo llevaron al fracaso electoral. “Si vos venís de vuelta a poner en la escena el estado presente o planes y esas son tus banderas, me parece que estás liquidado frente a la opción electoral”, sentenció el diputado. Para el legislador, la clave es incorporar a la gente al empleo formal y productivo en lugar de sostener estructuras de asistencia permanentes.
En ese sentido, Pichetto sorprendió al reconocer un acierto de la gestión de Milei y el desarmado de la intermediación en la ayuda social. El diputado se mostró «totalmente de acuerdo» con la eliminación de los jefes de los planes y la bancarización plena de los pagos, algo que, según él, podría haber hecho el gobierno anterior, pero no quiso o no pudo hacer.
Capitalismo productivo y un frente al estilo «Lula»
Para el legislador, la reconstrucción debe basarse en un «capitalismo productivo» que genere trabajo real y defienda a las empresas argentinas de la competencia desleal, especialmente de los productos chinos. Pichetto propone mirar el modelo de Brasil, donde Lula Da Silva construyó un frente nacional amplio que dio previsibilidad económica y financiera al país.
Finalmente, tras confirmar que retomó el diálogo con Cristina Kirchner después de diez años, el diputado admitió que le gustaría ser presidente en 2027. Sin embargo, aclaró que el liderazgo se resolverá después y lo más importante es construir un mensaje que logre «recuperar la confianza» en la sociedad.
