Si sos fan de lo dulce, esta receta de red velvet es una de esas que tenés que probar al menos una vez. Su color intenso, su textura suave y ese sabor apenas avainillado con un toque de cacao la convierten en una de las tortas más elegidas para ocasiones especiales.
Cómo hacer receta de red velvet paso a paso
Ingredientes
- 250 g de harina 0000
- 200 g de azúcar
- 120 ml de aceite
- 2 huevos
- 240 ml de leche
- 1 cucharada de jugo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharada de cacao amargo
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de vinagre
- Colorante rojo (cantidad necesaria)
Preparación
Primero, mezclá la leche con el jugo de limón y dejala reposar unos minutos para que se corte levemente, formando una especie de buttermilk casero.
En un bowl, batí los huevos con el azúcar hasta integrar bien. Sumá el aceite, la vainilla y el colorante rojo, mezclando hasta lograr un color uniforme.
Por otro lado, tamizá la harina junto con el cacao y agregalos a la preparación anterior intercalando con la leche. Integrá todo sin batir de más.
En un recipiente aparte, combiná el bicarbonato con el vinagre (va a hacer espuma) y sumalo a la mezcla.
Volcá la preparación en un molde previamente enmantecado y llevá a horno a 180 grados durante aproximadamente 30 a 40 minutos.
El truco está en no sobremezclar la masa y respetar los tiempos de cocción. Además, el uso del vinagre y el bicarbonato es clave para lograr esa textura tan esponjosa que caracteriza a esta torta.
Una vez fría, podés rellenarla o cubrirla con frosting de queso crema, que es el complemento clásico para potenciar su sabor.

