Pampita vivió un momento completamente distinto cuando se encontró cara a cara con un relato que la dejó sin palabras. En plena entrevista, la conductora fue testigo de una confesión tan cruda como conmovedora, que cambió por completo el clima del encuentro.
El protagonista de ese momento fue nada menos que Carlos “La Mona” Jiménez, quien a sus 75 años decidió abrir su corazón como pocas veces y repasar una infancia atravesada por la pobreza extrema. Lejos de los escenarios y el cuarteto, el ídolo cordobés mostraba su costado más vulnerable.
«Para mí, todo el mundo tenía pozo ciego. No existía el inodoro y todo eso. Había que caminar 30 pasos de donde dormíamos para llegar a ese pozo», recordó. Su relato no solo sorprendió por el detalle, sino por la naturalidad con la que describió una realidad durísima.
Pero lo más impactante llegó cuando profundizó en las condiciones en las que vivía de chico. «Los inviernos eran crudos, 4 grados bajo cero hacía, y había que ir caminando. Te morías de frío. Mi papá incluso nos decía ‘Nunca vayan de noche ni tampoco solos porque si se caen en ese pozo van a desaparecer'», contó.
Conmovida, Pampita quiso saber más detalles
En medio de la charla, Pampita no pudo evitar intervenir y preguntar cómo hacían para bañarse. La respuesta volvió a sacudir la entrevista. «¡Un fuentón y jabón Guereño! Y nos enjabonábamos, pero el problema era salir, porque había como 4 grados bajo cero en esa época», relató el cantante.
Sin embargo, en medio de tanta dureza, también hubo lugar para un recuerdo luminoso. La Mona contó que, tras 25 años de trabajo en EPEC, su padre recibió una vivienda, lo que significó un antes y un después para toda la familia. «Ah… no sabés lo que fue. La alegría… el cambio», expresó.
Ese momento quedó grabado a fuego en su memoria. “Fue lo más hermoso que vi en mi vida”, dijo, antes de relatar una escena tan simple como poderosa. “Me dijo esta es la cocina, y ahora vamos a la parte más interesante (…) ‘Acá vas a hacer tus necesidades. Nunca más un pozo ciego’”, relató.
