El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de la tradicional vigilia por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas en Tierra del Fuego. Momentos antes del acto, en una entrevista televisiva, lanzó durísimas críticas al presidente Javier Milei por la postura que tomó Argentina al no condenar la esclavitud ante la ONU.
Kicillof señaló que se “votó en contra de los aliados que bancaron el reclamo de Malvinas, y que el Gobierno apoya a los que tienen sus propias ideas”. En este sentido, el mandatario expresó que no se trata de una jornada más, sino de “una fecha para recordar y hablar de soberanía”. El gobernador insistió en que el 2 de abril no es solo un recuerdo histórico, sino una política presente que la actual gestión está abandonando.
El mandatario se mostró acompañado por sus pares, los gobernadores Ricardo Quintela, de La Rioja, y el anfitrión Gustavo Melella. En el plano legislativo y político, se mostró junto a un nutrido grupo de referentes del peronismo, entre los que se encontraban Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Gustavo Bordet, Wado de Pedro, Mariano Recalde y Luis Basterra.
Críticas al parate industrial
Tras su paso por Ushuaia,Tolhuin, Kicillof denunció que las políticas nacionales están aniquilando la producción local en las ciudades. Y aseguró que en Río Grande, la industria textil de la zona tiene un 80% de parate y despidos masivos que afectan a miles de familias.
El gobernador no escatimó calificativos para referirse a la gestión de La Libertad Avanza. «Es un gobierno irresponsable… está cometiendo un crimen social, un crimen productivo para la Argentina». Para Kicillof, el discurso oficial que sugiere que los trabajadores despedidos pueden mudarse a otras regiones para trabajar en la minería es propio de “atorrantes”. Además, afirma que esa postura desconoce la realidad de la provincia más austral.
La construcción de una alternativa política desde el sur
El acto en Tierra del Fuego también funcionó como una fuerte foto política de unidad peronista. Kicillof se mostró junto a los gobernadores Gustavo Melella y Ricardo Quintela, además de diversos legisladores nacionales, con el objetivo de empezar a delinear un espacio opositor sólido de cara al futuro.
Sobre esta nueva etapa del peronismo, el gobernador bonaerense afirmó que es momento de trabajar en conjunto. «Es una etapa de construcción… todos sumando, el que no suma está jugando para atrás y para otro lado». Kicillof enfatiza la necesidad de “plantar la bandera de la soberanía argentina” frente a un Gobierno que hace la vista a un lado.
