El precio de la carne vacuna volvió a registrar una fuerte suba en marzo y encendió nuevas alarmas en el bolsillo de los consumidores. Según el informe del IPCVA, los cortes aumentaron en promedio un 10,6% en el AMBA durante el mes, mientras que en la comparación interanual el incremento ya alcanza el 68,6%, muy por encima de la inflación general.
El dato más impactante pasa por algunos cortes premium que ya superan ampliamente los $27.000. El lomo, por ejemplo, se posicionó como el más caro con un valor promedio de $27.711 por kilo, seguido por otros cortes de alto consumo como el peceto ($23.391), la colita de cuadril ($24.049) y el vacío ($22.388).
Los cortes más caros y los más accesibles
En el detalle del relevamiento, el precio promedio del kilo de carne se ubicó en $18.564. Sin embargo, la dispersión es amplia según el corte. Entre los más caros aparecen el cuadril ($21.357), la nalga ($21.807) y la bola de lomo ($19.534), todos con valores elevados que complican el consumo cotidiano.
Del otro lado, algunos cortes más económicos siguen siendo la opción para muchas familias. La picada común ($10.381), el osobuco ($11.102), la falda ($11.724) y la carnaza común ($12.012) registraron los precios más bajos, aunque también fueron los que más aumentaron durante marzo.

Dónde conviene comprar: carnicerías vs supermercados
El informe también marcó una diferencia clara según el canal de venta. En las carnicerías, los precios subieron un 12,2% en marzo y un 73,5% interanual, mientras que en los supermercados el incremento fue menor: 7,1% mensual y 57,9% anual.
De hecho, la mayoría de los cortes se consiguen más baratos en supermercados. El asado, por ejemplo, puede costar hasta un 16,8% menos, mientras que la picada común y la carnaza presentan diferencias de hasta el 37% frente a las carnicerías. Sin embargo, hay excepciones: el lomo y la colita de cuadril pueden resultar más caros en grandes superficies.
El fuerte aumento de la carne vacuna empuja a los consumidores hacia otras alternativas más económicas. El pollo subió 10,9% en marzo y se ubicó en $4.822 por kilo, mientras que el pechito de cerdo aumentó 6,3% y ronda los $8.944.
Así, la carne continúa perdiendo terreno en la mesa de los argentinos, en medio de una tendencia de precios en alza que, lejos de moderarse, sigue marcando el ritmo del costo de vida.
"Consumo de carne en mínimos de 20 años"
— Tendencias Finanzas (@porquettfin) March 19, 2026
Porque como resultado de la subida del precio de la carne por encima de la inflación, la oferta retrocediendo y las exportaciones avanzando, los argentinos consumen cada vez menos carne vacuna.
En 2026, el consumo per cápita cayó a ~47… pic.twitter.com/oxtvcCLzIA
