El conflicto entre las empresas de colectivos y el Gobierno nacional atraviesa su peor momento. En una reciente entrevista, el director del Grupo DOTA, Marcelo Pasciuto, describió un panorama actual como «muy grave» por la incertidumbre y falta de comunicación. Según el empresario, la falta de pago de los subsidios y el aumento descontrolado de los costos han llevado a las empresas a una situación de asfixia financiera que ya afecta directamente a los pasajeros que viajan a diario.
Deudas millonarias y el «WhatsApp» como único canal de diálogo
La principal queja de las empresas es el enorme atraso en los pagos que debe realizar el Estado para sostener el precio del boleto. Pasciuto reveló que existen deudas desde septiembre de 2025 y que solo por el mes de febrero de 2026 la deuda es de $48.000 millones. El empresario explicó de manera simple el impacto en cada unidad: “todo este combo representa una deuda aproximada por colectivo de 20 millones de pesos”.

En otro tramo de la entrevista, Pasciuto criticó con dureza la falta de profesionalismo de los funcionarios nacionales del área de transporte. Denunció que, ante los pedidos de reunión para solucionar el problema, la respuesta es el silencio o la informalidad absoluta. “La realidad es literal… mensajito por WhatsApp al secretario de transporte”, reveló el director de DOTA. Además, contó que la contestación suele ser un simple “por ahora no tengo ninguna novedad”. Para el empresario, “no se puede dejar algo a la deriva sin mesa de trabajo cuando uno es secretario de transporte de la nación”.
Menos frecuencias de colectivos y gasoil impagable
El desfase entre los costos reales y lo que reconoce el Gobierno es otro de los puntos de conflicto. Mientras el Estado calcula el precio del gasoil en 1.700 pesos, las empresas ya lo pagan por encima de los 2.400. Esta situación obligó a las líneas a reducir un 30% de sus servicios para intentar estirar los recursos. “Es imposible, las cajas no dan con tanta deuda que tiene el Estado hacia las empresas y el subsidio que se disparó”, explicó Pasciuto sobre la imposibilidad de mantener todas las unidades en la calle.
Financiamiento al límite y riesgo de paro
Finalmente, el empresario alertó sobre el agotamiento financiero de las compañías. Según su relato, muchos transportistas están recurriendo a medidas desesperadas para seguir funcionando: “hay gente que está girando 700 millones en descubierto para comprar un gasoil a 2.500 pesos”. Pasciuto advirtió que es difícil contener el malestar de los afiliados y empresarios que no reciben el dinero, asegurando que el esfuerzo de mantener el servicio reducido se hace “sin que te atiendan el teléfono al otro lado”.
