La noche del viernes 10 de abril dejó una sorpresa que nadie en la casa tenía en el radar. Sol Abraham fue elegida para protagonizar el primer intercambio internacional entre Gran Hermano y La Casa de los Famosos. La Jefa del reality mexicano irrumpió en la pantalla argentina al estilo Big Brother y pidió a Sol que se dirigiera al confesionario. Los demás participantes, atados entre sí en plena prueba semanal, miraron la escena con una mezcla de asombro y emoción.
La emoción de Sol Abraham por irse de intercambio
Una vez a solas con La Jefa, Sol no pudo contener la alegría. «No, no, estoy megaultraarchifeliz cuando me enteré que era la elegida para ir», confesó, visiblemente emocionada. El intercambio fue cargado de entusiasmo y algo de nervios cuando supo que la estaban viendo en vivo desde México. «Ya quiero estar ahí con todos, conocerlos. Estoy muy muy feliz», sumó, sin filtro y con la energía que la caracteriza dentro del juego.
Santiago del Moro fue quien le dio los detalles del viaje en vivo, frente a toda la casa. «Van a ser 6 o 7 días y te estarás yendo el domingo o el lunes», le explicó el conductor. Sol, lejos de mostrarse abrumada por la magnitud del cruce internacional, agradeció con todo: «Gracias, México. Gracias, Telefe. Estoy feliz». También reconoció que el destino no podría haberle caído mejor: «Me encanta la gente, me encanta poder ir. Además de estar participando acá en Argentina, poder compartir con ustedes allá».
Pero la noticia no vino sola. Al mismo tiempo que se confirmaba su viaje a México, se reveló que Sol quedará automáticamente en placa de nominación para la séptima semana. Un condimento que no pasó desapercibido y que le agrega tensión a lo que, en apariencia, parecía solo una oportunidad soñada. La pregunta que queda flotando: ¿la ausencia le jugará en contra con sus compañeros?
Antes de salir, Sol adelantó sus expectativas con honestidad: «Sé que muchos son picantes, pero yo creo que me van a recibir bien, espero». La ex Gran Hermano 2011 llega a La Casa de los Famosos con toda la energía de quien sabe que el juego recién empieza.
