A partir del 11 de marzo, con la difusión de una imagen junto a su esposa en la comitiva oficial que viajó a Nueva York, Manuel Adorni ingresó en una espiral política y judicial que, un mes después, sigue sin resolverse. El jefe de Gabinete quedó en el centro de la escena tras la gira oficial por el Argentina Week en Estados Unidos.
La aparición de Bettina Angeletti en esa delegación, pese a no tener cargo público, fue el punto de quiebre. La foto confirmó su presencia en el avión presidencial y abrió cuestionamientos sobre el uso de recursos del Estado en medio de un contexto de ajuste y recortes.
Ay ay ay @madorni de no tener para el café, de tu humilde programa grabado en un living de un departamento, sin escalas a comprar en Prada. Se ve que le estás sacando con tu familia un buen jugo al cargo, mientras los argentinos sufrimos el industricidio que vos militas, nos… pic.twitter.com/4r4MQUZwt7
— Marcela Pagano (@Marcelampagano) March 11, 2026
De la polémica política a la crisis judicial
En medio del escándalo, Adorni intentó justificar la situación. “Vengo una semana a deslomarme acá y quería que mi esposa me acompañe”, afirmó. La frase se viralizó rápidamente y amplificó las críticas desde distintos sectores, al instalar la idea de un uso personal de medios oficiales.
Además, el jefe de Gabinete aseguró que la decisión había sido del presidente Javier Milei, lo que elevó el costo político del episodio. Desde ese momento, el caso dejó de ser una discusión puntual y comenzó a escalar en la agenda pública e institucional.
Tras la polémica inicial, el foco se trasladó al regreso del viaje. Aunque el funcionario sostuvo que los pasajes habían sido pagados de su bolsillo, luego surgieron registros que pusieron en duda esa versión y reavivaron el conflicto.
Luego aparecieron datos sobre un vuelo privado a Punta del Este junto a su entorno cercano. Ese episodio reforzó las sospechas sobre posibles beneficios indebidos y terminó de convertir la controversia política en un problema judicial de mayor alcance.
“Yo vengo una semana a deslomarme y quería que mi esposa me acompañe”
— Corta (@somoscorta) March 11, 2026
Manuel Adorni se defendió de las acusaciones sobre el viaje a Estados Unidos junto a su pareja en el avión presidencial y aseguró: “No le sacamos un peso al Estado”. pic.twitter.com/1Qoybqn2ws
Las investigaciones y el frente abierto
Con el caso ya instalado, las denuncias se multiplicaron y derivaron en distintas causas. Las investigaciones se concentran en presunto enriquecimiento ilícito, en el manejo de fondos vinculados a viajes oficiales y privados y también en la compra de bienes cuyo valor genera sospechas.
Entre los puntos bajo análisis aparece la compra de un departamento en Caballito, que Adorni habría escriturado por un valor menor al de mercado. En esa operación también figuran dos jubiladas como acreedoras, un dato que sumó nuevas dudas sobre el origen de los fondos y la consistencia patrimonial del funcionario.
A ese expediente se suma la investigación por una presunta propiedad no declarada en el country Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz, lo que amplía el foco sobre su patrimonio y abre interrogantes sobre la evolución de sus bienes antes y durante su paso por la función pública.
En las últimas horas, el juez federal Ariel Lijo, a pedido del fiscal Gerardo Pollicita, ordenó levantar el secreto fiscal y bancario. La medida alcanza los movimientos de Adorni y de su esposa desde 2022 y consolida un frente judicial que sigue abierto, cada vez más amplio y sin una salida clara en el corto plazo.
NO HAY FIN PARA ADORNI,
— Marcelo Puella (@puellaok) March 30, 2026
ahora… ?
?? Depto en Caballito $230 millones
?? “Crédito” entre particulares por casi todo el valor
?? Compran, le prestan y queda a su nombre ? circuito perfecto
?? Deudas por +$40 millones (mucho más que sus ingresos)
?? Préstamos del entorno + una… pic.twitter.com/VjFiLfN0hk
