El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, comienza una de las semanas más complicadas desde que desembarcó en el Gobierno de Javier Milei. En el frente judicial, el fiscal federal Gerardo Pollicita recibirá testimonios fundamentales para avanzar en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. La investigación intenta determinar si las operaciones inmobiliarias del funcionario se realizaron de forma legal o si existen irregularidades en el origen del dinero.
Préstamos bajo sospecha y declaraciones en Comodoro Py
Este lunes declaran Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio, madre e hija que le prestaron a Adorni 100.000 dólares para hipotecar un departamento. Según la escribana del caso, ya se habrían devuelto 30.000 dólares de ese monto. El fiscal les solicitó que se presenten con toda la documentación que respalde este préstamo, ya que resulta inusual el movimiento de sumas tan altas entre particulares sin un vínculo familiar.
El miércoles será el turno de las jubiladas, Beatriz Alicia Viegas y Claudia Bibiana Sbabo, quienes le vendieron a Adorni un departamento por 230.000 dólares. Lo que llama la atención de los investigadores es que el funcionario solo pagó 30.000 dólares en efectivo y los 200.000 restantes a pagar a fines de 2026. Pero sin ningún tipo de interés, esto despierta aún más las sospechas de los investigadores. Como si fuera poco, las vendedoras declararon inicialmente no conocer a Adorni, aunque luego se rectificaron.
El respaldo del Gobierno y el ruido interno
A pesar de la presión judicial, el presidente Javier Milei y su hermana Karina bancan «a capa y espada» al jefe de Gabinete, mostrándose con él en actos oficiales. Sin embargo, la senadora nacional, Patricia Bullrich, marcó cierta distancia al comentar que Adorni «no tiene el cuero tan duro» como otros políticos con más trayectoria.
Dentro del gabinete existe preocupación por el desgaste que estas denuncias generan en la imagen presidencial. Mientras la oposición presiona para que Adorni dé explicaciones, el oficialismo confía en que los números legislativos no alcanzarán para forzar su salida. El objetivo del Gobierno es que el funcionario llegue fortalecido al 29 de abril, fecha en la que debe presentarse ante la Cámara de Diputados.
Investigación por dádivas y el rol de la justicia
Además de la causa por los inmuebles, Adorni enfrenta otro frente abierto por presuntas dádivas y cohecho. Se investiga si recibió beneficios irregulares relacionados con el uso de aviones o proveedores del Estado. La Justicia también pone la lupa sobre la escribana que intervino en las ventas, ya que, al ser Adorni una «persona políticamente expuesta», existía la obligación de informar el origen de los fondos ante movimientos superiores a ciertos montos mínimos.
Las cuatro declaraciones testimoniales de esta semana serán fundamentales para determinar si la documentación que presente el entorno de Adorni logra despejar las dudas o si la situación judicial del jefe de Gabinete se complica aún más.
