El paso por River no le dio todo el protagonismo que esperaba, pero su historia cambió por completo tras cruzar el océano. Hoy, Sebastián Boselli se convirtió en una pieza clave del Getafe, uno de los equipos que sorprende en LaLiga.
El defensor uruguayo atraviesa un presente sólido en Europa y ya empieza a hablar de su futuro, con una postura que no deja lugar a dudas.
De suplente en River a pilar en España
En su etapa en Núñez, Boselli logró levantar el Trofeo de Campeones y la Supercopa Argentina en 2023, pero su participación fue limitada: apenas 19 partidos y un gol.
Ante la falta de continuidad, optó por salir a préstamo y encontró en el fútbol español el escenario ideal para relanzar su carrera.
En el Getafe, su rendimiento lo posicionó como una alternativa confiable en defensa, incluso mostrando versatilidad al desempeñarse en distintas posiciones.
La cláusula que define su futuro
El acuerdo entre clubes incluye una condición clara: si alcanza los 15 partidos en la temporada, se activará automáticamente la compra.
La cifra está fijada en 986.000 euros por el 60% del pase, una operación accesible que podría concretarse si mantiene su presencia en el equipo.
Hasta el momento, suma 7 encuentros disputados, por lo que todavía necesita participación en varios compromisos para cumplir el objetivo.
Su mensaje y la postura que ilusiona
Más allá de las condiciones contractuales, el propio Boselli dejó en claro qué es lo que quiere.
“Claro que me gustaría quedarme en Getafe, pero no depende de mí”, afirmó, mostrando su deseo de continuar en el club español.
Además, dejó una frase que refleja su compromiso total: “Quiero jugar donde sea… si me toca arquero, pues arquero”, evidenciando su predisposición para adaptarse a cualquier rol dentro del equipo.
Un crecimiento que no pasa desapercibido
El defensor también valoró el funcionamiento del plantel y la competencia interna bajo las órdenes de su entrenador.
“Para él, todos valen por igual… nadie tiene el puesto asegurado”, explicó, destacando la exigencia diaria que lo ayudó a crecer.
Con partidos por delante y una cláusula en juego, Boselli enfrenta semanas decisivas que pueden definir su futuro lejos de River.
