El Gobierno nacional salió al cruce de Greenpeace tras las críticas por la reforma de la Ley de Glaciares y defendió con dureza la iniciativa aprobada en el Congreso. Desde la Casa Rosada cuestionaron el accionar de la organización ambientalista y plantearon un conflicto de fondo sobre el rumbo del país.
“Le dijimos basta a la agenda comunista global que atenta contra el desarrollo del país”, señalaron desde la Oficina de Respuesta oficial. El mensaje fue publicado luego de que la ONG anunciara una acción judicial contra la nueva normativa, en rechazo a los cambios aprobados.
El Gobierno defendió la ley y habló de soberanía
En el comunicado, el Ejecutivo destacó que la reforma fue sancionada con mayoría en ambas cámaras. “Expresa la voluntad soberana del pueblo argentino”, indicaron, al remarcar que el proyecto contó con 137 votos en Diputados y 40 en el Senado.
Además, aseguraron que la nueva ley mantiene la protección ambiental en zonas clave. Según explicaron, el esquema vigente protege los glaciares y las geoformas periglaciares con función hídrica, al tiempo que exige estudios de impacto ambiental rigurosos.
LE DIJIMOS BASTA A LA AGENDA COMUNISTA GLOBAL QUE ATENTA CONTRA EL DESARROLLO DEL PAÍS
— Oficina de Respuesta Oficial (@RespOficial_Arg) April 9, 2026
El Congreso de la Nación sancionó con 40 votos en el Senado y 137 votos en Diputados la adecuación de la Ley de Glaciares, expresando la voluntad soberana del pueblo argentino.
Esta reforma… https://t.co/0tesnoRtNH
La respuesta de Greenpeace y el conflicto judicial
La reacción oficial se produjo luego de un mensaje público de Greenpeace en redes sociales. “Cuando no te escuchan, no te callás. La defensa del agua ya no está en el Congreso”, expresaron, al convocar a la ciudadanía a sumarse a una demanda colectiva.
En ese sentido, la organización adelantó que impulsará “la demanda colectiva más grande de la historia” para frenar lo que considera un retroceso ambiental. La iniciativa busca judicializar la reforma y abrir un nuevo frente de disputa fuera del ámbito legislativo.
Frente a esto, el Gobierno acusó a la ONG de responder a intereses externos. “No vamos a ceder a fuerzas extranjeras metiéndose en el país”, señalaron, y advirtieron que defenderán “con uñas y dientes” la soberanía y el rumbo elegido.

