La previa del clásico entre Racing e Independiente sumó un capítulo inesperado que encendió la tensión en Avellaneda. A pocos días del duelo por la fecha 13 del Torneo Apertura, en la Academia aseguran que su entrenamiento fue observado desde el aire en una situación que generó fuerte malestar interno.
Todo ocurrió en el predio Tita Mattiussi, donde el equipo de Gustavo Costas llevaba adelante una práctica normal hasta que un elemento extraño interrumpió la rutina. La presencia de un dron obligó al cuerpo técnico a frenar momentáneamente la actividad ante la incertidumbre por lo que estaba ocurriendo.
El momento que generó sospechas
Quien dio detalles de lo sucedido fue Baltazar Rodríguez, que explicó cómo se desarrolló la situación. “Apareció en la entrada en calor y estaba muy alto, no lo podíamos bajar”, reveló, dejando en claro que el dispositivo sobrevoló la zona durante varios minutos.
Según reconstruyeron, el dron no solo pasó una vez, sino que regresó tras ocultarse detrás de los árboles de una cancha auxiliar. Luego, el aparato terminó desplazándose hacia el estadio de Independiente, un detalle que alimentó aún más las sospechas dentro del club.
La preocupación de Costas y el dato clave
Puertas adentro, en Racing interpretan que este episodio podría estar vinculado a un intento de obtener información sobre la formación titular. En un contexto donde cada detalle cuenta, la posibilidad de que se filtren datos tácticos genera preocupación en el cuerpo técnico.
Además, el panorama se complica por una baja sensible. Gabriel Rojas no estará disponible para el clásico tras sufrir un desgarro, lo que obliga a replantear el equipo. El lateral venía de debutar con la Selección Argentina, lo que hace aún más significativa su ausencia.
Con este escenario cargado de polémica, el clásico de Avellaneda promete jugarse con máxima tensión dentro y fuera de la cancha, en un partido que ya empezó a calentarse mucho antes del pitazo inicial.
