La previa de un duelo determinante entre el Atlético de Madrid y el Barcelona quedó marcada por una polémica que va más allá de lo futbolístico. En el equipo de Diego Simeone hay malestar por una situación que involucra directamente a Mauricio Pochettino y que podría afectar seriamente el armado del once.
El conflicto gira en torno a Johnny Cardoso, quien regresó tras la fecha FIFA con una molestia que no había sido comunicada previamente. La situación generó sorpresa en el cuerpo técnico del Atlético, sobre todo por el momento clave del calendario, con compromisos decisivos tanto en LaLiga como en la Champions League.
La lesión que desató el conflicto
Al llegar a Madrid, el mediocampista fue evaluado por el cuerpo médico y el diagnóstico confirmó lo peor: un desgarro en el muslo izquierdo. Esto lo deja prácticamente descartado para los cruces ante el Barcelona en Europa y pone en duda su presencia en otros partidos importantes.
Lo que más molestó en el entorno del Atlético fue la gestión previa de la lesión. Desde el club entienden que el futbolista ya arrastraba molestias durante su participación con la selección de Estados Unidos.
El foco en Pochettino y la decisión que generó bronca
Las críticas apuntan directamente a Mauricio Pochettino, actual entrenador del seleccionado estadounidense. Según trascendió, el DT reconoció en conferencia que el jugador tenía molestias, pero aun así decidió incluirlo desde el arranque.
Además, tras el partido, explicó que su salida en el entretiempo ya estaba prevista. Esa secuencia alimentó el enojo en el Atlético, que siente que no se cuidó al futbolista en un momento delicado de la temporada.
Más problemas: otra baja y una duda en Barcelona
Como si fuera poco, el equipo de Simeone también recibió otra mala noticia con Alexander Sorloth, quien sufrió una herida que requirió sutura durante un amistoso con Noruega. Aunque su caso es diferente, también condiciona la planificación.
Del otro lado, en el Barcelona, la preocupación pasa por Raphinha, quien arrastra una molestia y está en duda para el primer cruce. En el club trabajan contrarreloj para intentar recuperarlo de cara a un partido clave.
Con este panorama, el enfrentamiento entre Atlético y Barcelona llega cargado de tensión, bajas sensibles y una polémica que ya empezó a jugarse fuera de la cancha.
