El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, expondrá este miércoles ante un plenario de comisiones en el Senado sobre la denominada “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”. Se trata de una iniciativa que otorga mayor libertad a los extranjeros para que puedan acceder a tierras sin límites en Argentina. El proyecto, enviado por el Ejecutivo, lleva la firma del presidente Javier Milei y todos sus ministros.
La iniciativa tiene como uno de sus ejes centrales la eliminación de las restricciones para que ciudadanos extranjeros puedan adquirir tierras rurales en el país. Según el Gobierno, las limitaciones impuestas en 2011 durante la gestión de Cristina Kirchner constituyen un «condicionamiento y desincentivo de la inversión internacional» en el campo.
Los límites para extranjeros: ¡afuera!
El proyecto de ley deroga los topes a la titularidad extranjera sobre la propiedad o posesión de tierras rurales que rigen actualmente. El oficialismo argumenta que estas trabas han sido una «limitación irrazonable» que, lejos de proteger el territorio, ha perjudicado a uno de los principales sectores productivos del país.
Para el Gobierno, es necesario dinamizar el mercado inmobiliario rural y atraer capitales que hoy se ven ahuyentados por el marco legal vigente. La propuesta oficial sostiene que la desregulación permitirá que el campo argentino recupere su atractivo para los inversores de todo el mundo.

Soberanía y control de Estados extranjeros
Ante las críticas por la posible «extranjerización» de la tierra, el texto propone un cambio de enfoque en los controles. La reforma no plantea una restricción general para cualquier comprador extranjero. En cambio, propone concentrar los controles en los casos donde intervengan Estados extranjeros o entidades vinculadas a ellos.
De esta manera, el Ejecutivo asegura que se mantendrá un «correcto resguardo de la soberanía y la seguridad nacional». El objetivo político es permitir el flujo de capital privado internacional mientras se vigila que potencias extranjeras no tomen control de recursos estratégicos a través de sus empresas estatales.
Desalojos exprés y manejo del fuego
El proyecto de Sturzenegger no se limita a la venta de tierras, sino que también introduce cambios polémicos en la seguridad jurídica. Propone un mecanismo “sumarísimo” para el desalojo y restitución de inmuebles, donde solo bastará con acreditar el título de propiedad para que la justicia actúe rápidamente.
Finalmente, la ley busca eliminar artículos centrales de la Ley de Manejo del Fuego que impedían vender o cambiar el uso de tierras incendiadas por hasta 60 años. El Gobierno califica estas prohibiciones de «irrazonables» y asegura que han demostrado ser ineficientes para restaurar los ecosistemas afectados.
