Un momento cargado de sentimientos fue el que se vivió en La Mañana con Moria, el programa que lleva adelante Moria Casán a través de la pantalla de Canal Trece. Fue allí donde estuvo presente María Julia Oliván, la reconocida periodista que hace unos meses sufrió un accidente en su hogar, donde se prendió fuego parte de su cuerpo.
«Vos estabas por debutar en el Teatro Metropolitan», comenzó diciéndole la conductora. «Una semana antes de eso me quemé. Yo estaba en mi estudio de Border periodismo, estaba muy cansada porque trabajo mucho y cuando se fueron todos los productores, con otra productora íbamos a hacer la última pasada de la obra», apuntó la invitada.
«Hacía mucho frío, yo estaba cansada y con miedo porque nunca había estado en el teatro y practicado ahí. Empiezo echar un inflamable a la estufa, que nunca hay que hacer eso. Se inflamó el bidón de bioetanol que tenía en la mano y se hizo una llamarada. La hija de Bonadeo me dijo que me saque la ropa y ahí me fui a una ducha mientras gritaba de dolor», apuntó.
Inmediatamente, María Julia Oliván decidió ir por más. «Estuve una hora esperando, llamamos a la policía sin querer, en vez de llamar a la ambulancia», reveló y habló sobre la posibilidad de estar en el teatro. «No me animo todavía porque no puedo estar parada mucho tiempo porque tengo una cicatriz fuerte y el alta te la dan a los dos años”, expuso.
«Yo le decía a mi grupo que traigan las cámaras y las luces para seguir haciendo notas y contar cómo es la vida ahí a dentro, les preguntaba a los enfermeros todo. Estuve sin poder levantarme de la cama por 60 días, me bañaba en la cama y no sé por qué salí para adelante con humor y empecé a armar un cotilleo porque se sortean las camas, una pavada», reveló.
“Que no me haya quemado la cara no quiere decir que no se me haya inflamado la pierna. Cuando volví a trabajar tenía la pierna vendada y se me ponía morada por las luces del estudio y el sol de atrás. Primero venía mi hijo y mi marido un ratito y se iban, entonces llamé a las terapeutas y pedí que me pongan en videollamada durante las terapias para hacerlas con él. Tuve 19 intervenciones y cuando se me iba la anestesia temblaba mucho, lloraba y sufría. Siempre estaba mi mamá esperándome en la habitación con sus 81 años», sentenció delante de Moria Casán.
