La preocupación crece en la Selección Argentina y en el Inter de Milán tras conocerse una nueva lesión de Lautaro Martínez, justo cuando parecía haber recuperado su mejor versión dentro del campo.
El delantero venía de destacarse con un doblete en la victoria 5-2 ante Roma, pero una vez más su físico volvió a jugarle en contra y encendió las alertas en un momento clave de la temporada.
La lesión que cambia el panorama
Desde el club italiano confirmaron el parte médico tras las molestias que sintió en las últimas horas. El diagnóstico fue claro: “una leve distensión en el músculo sóleo de su pierna izquierda”, una lesión que, aunque no es grave, lo dejará fuera de competencia.
Si bien no se comunicó un plazo oficial, se estima que el tiempo de recuperación rondará los 15 días, lo que implica que se perderá varios compromisos importantes.
Entre ellos, el duelo ante Como por la Serie A y también la revancha de las semifinales de la Coppa Italia, ambos encuentros clave en el calendario del equipo.
Una seguidilla que preocupa cada vez más
El problema no es solo esta lesión, sino la continuidad de inconvenientes físicos en los últimos meses. Desde mediados de febrero, Lautaro tuvo una presencia intermitente y se perdió varios partidos importantes.
Entre las ausencias más relevantes aparecen encuentros de Serie A, compromisos de copa local e incluso la eliminación en Champions League, donde no pudo estar en el partido decisivo.
Impacto directo en la Selección Argentina
La situación también genera inquietud en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni, ya que el delantero es una pieza fija en el equipo.
En la última Fecha FIFA de marzo, Argentina ya tuvo que jugar sin él en los triunfos ante Mauritania y Zambia, y ahora su estado físico vuelve a poner en duda su continuidad de cara a lo que viene.
Sus números en la temporada
A pesar de los problemas físicos, Lautaro mantiene estadísticas destacadas. En la actual campaña suma 36 partidos, 20 goles y 4 asistencias en 2.475 minutos, además de 5 tarjetas amarillas.
Sin embargo, la falta de regularidad empieza a ser un factor determinante en un año donde cada partido cuenta pensando en el Mundial.
