Tras un irónico mensaje del ministro de Economía, Luis Caputo, quien «felicitó» a las legisladoras kirchneristas Julia Strada y Anabel Fernández Sagasti por acceder a créditos hipotecarios del Banco Nación. El ministro sugirió que estos préstamos eran «dos votos inesperados para el presidente Javier Milei en el 2027». La respuesta de Strada no se hizo esperar y fue demoledora, acusando al titular de Hacienda de montar una cortina de humo.
«Caputo: me metés en el medio porque querés ocultar cómo hizo la plata Adorni y el fracaso de tu política económica», disparó la diputada en redes. «La gente no es boluda», expresó con enojo Strada, quien acusó al ministro de buscar desviar la atención de las polémicas que rodean al jefe de Gabinete y a otros funcionarios del oficialismo. Ante esta situación, la legisladora publicó el paso a paso de su solicitud de crédito y desafió al resto del Gabinete a hacer lo mismo.
Ocho meses de trámite y «sin atajos»
A diferencia de los cuestionados «créditos VIP» que habrían recibido funcionarios libertarios en tiempo récord, Strada demostró que su gestión en el Banco Nación demoró ocho meses, desde junio de 2025 hasta marzo de 2026. Según la documentación presentada, el proceso incluyó una comparación de tasas inicial y el envío constante de recibos de sueldo. En este sentido, la diputada explicó que tuvo que presentar contratos docentes y hasta el acta de defunción de su padre para regularizar propiedades heredadas.

La legisladora contó que tramitó el crédito de 150 mil dólares junto a su madre para reemplazar un departamento de 40 metros cuadrados por uno más amplio. «En mi caso, no existe ningún tipo de arbitrariedad en el trámite», afirmó Strada. Y resaltó que realizó todas las gestiones por la ventanilla habitual y «sin atajos», cumpliendo con la normativa como cualquier ciudadano común. Incluso detalló que su madre debió cancelar deudas previas para mejorar la calificación crediticia antes de la firma final.
Duro ataque a la política económica de Caputo
El descargo de la diputada no se limitó a lo administrativo, sino que golpeó el corazón de la gestión de Caputo. Strada criticó que el ministro utilice su caso personal para evitar hablar de la crisis actual y de los beneficios otorgados a su propio equipo. Además, resaltó que ella y su madre poseen un historial crediticio nivel 1 desde hace años, lo que justifica la aprobación del préstamo por vías legales y transparentes.
En la misma línea, la senadora Anabel Fernández Sagasti también se sumó al rechazo contra el ministro: «Toto, somos grandes. Se nota mucho esta maniobra para tapar el desastre que están haciendo». La senadora le recordó a Caputo que su crédito es de 2018 y figura en su declaración jurada. «En lugar de pedirle a los argentinos que la pongan en el banco, traé la tuya del exterior», expresó. en X.
Toto, somos grandes. Se nota mucho esta maniobra para tapar el desastre que están haciendo en el gobierno. Antes de hablar, chequeá. Mi crédito es de 2018 y está en mi declaración jurada, como corresponde.
— Anabel Fernández Sagasti (@anabelfsagasti) April 6, 2026
Ojalá Adorni pudiera decir lo mismo.
Y vos, en lugar de pedirle a los… https://t.co/OSpQZP2k6v
El desafío de Strada a los funcionarios oficialistas
Finalmente, Julia Strada anunció que enviará toda la documentación de su crédito al juzgado donde se investigan las irregularidades en el Banco Nación. La diputada insistió en que su trámite es público y que la línea de crédito que utilizó está disponible para cualquier persona que cobre haberes en dicha entidad bancaria.
14) Respecto al monto, tomé menos dinero del que me ofrecían, porque no queríamos afrontar una cuota que nos costara pagar después. Además, la tasa fue del 7% + IVA y el Costo Financiero Total del crédito fue de UVA + 8,97%.
— Julia Strada (@Juli_Strada) April 6, 2026
15) No conocía a ninguno de los que integran el equipo… pic.twitter.com/we7Es4QXQp
Con este descargo, la oposición busca dejar en evidencia lo que considera una doble moral del Gobierno. Mientras Caputo apunta a legisladores de la oposición, funcionarios libertarios se mantienen en silencio, sin poder dar explicaciones que demuestren transparencia en la obtención de sus bienes.
