El estudio de LAM volvió a ser escenario de una de esas noticias que combinan sorpresa, emoción y complicidad televisiva. Ángel de Brito desplegó un enigmático que mantuvo en vilo a todo el equipo: había un embarazo dentro del propio ciclo. Entre risas, pistas cruzadas y especulaciones, el conductor fue guiando a sus panelistas hasta que lanzó la confirmación. «Está embarazada nuestra compañera Juli Argenta», anunció, desatando aplausos y gritos en el estudio.
La fuerte revelación de Ángel de Brito
Juli Argenta apareció en escena visiblemente emocionada, en medio de una ovación que reflejó el cariño que construyó con sus compañeros y el público a lo largo de su paso por el programa. Periodista muy conocida en redes sociales que dio el salto a la televisión, trabaja mano a mano con Yanina Latorre y en el streaming de Gran Hermano, y se convirtió en una de las angelitas más queridas del ciclo.
Uno de los momentos más llamativos de la revelación fue la anécdota que compartió la propia Juli: el conductor sospechó de su embarazo incluso antes de que ella lo confirmara. Fue durante una cena en la que Argenta, sin saberlo aún, seguía con hábitos poco compatibles con el inicio de una gestación. «Me vio tomando vino, comiendo sushi, y me preguntó: ‘¿Estás embarazada?'», recordó, todavía asombrada por la intuición de su jefe. «El primero que lo supo fue Ángel», confirmó entre risas.
Con 35 años y en pareja estable desde hace más de seis años con Ezequiel, Juli había empezado a considerar la posibilidad de ser mamá, pero sin imaginar que sucedería tan pronto. «Pensé que iba a tardar», admitió. Fue un pequeño atraso, sumado al recuerdo de aquella pregunta de Ángel, lo que la llevó a hacerse el test. El resultado positivo llegó en minutos y lo vivió junto a su pareja en una escena que describió como un verdadero shock emocional.
La periodista confirmó que la fecha estimada de parto es el 10 de octubre, lo que traerá al mundo a un pequeño Libra. El sexo del bebé ya está definido, pero Juli prefiere guardarlo para una revelación íntima. Lo mismo con el nombre, ya elegido pero aún en secreto. Y el mayor dilema en puerta: ella es fanática de River y su pareja es de Boca. «Ese es el mayor problema», bromeó. Argenta también contó que venía de atravesar un año difícil en lo personal, por lo que la noticia significó una verdadera renovación. «Nos merecíamos una alegría», dijo con sinceridad.
