Silvia Fernández Barrio habló a corazón abierto sobre su vida privada en una nota con Rulo Schijman para Infobae. Allí, la periodista contó cómo afectó la psoriasis a sus vínculos sociales y, sobre todo, a su relación con los hombres. En este aspecto, reconoció que ha tenido que aprender a aprender a sobrellevar esta situación en la intimidad.
«Creo que no voy a trabajar. Y me quedo nada más que con la asociación», comenzó diciendo la comunicadora, en referencia a su futuro laboral en los medios. «Seguimos trabajando un montón y yo trabajo mucho internacionalmente con eso. Ahora se sumaron también otras enfermedades», agregó respecto a la AEPSO (Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis).
Acto seguido, la expanelista de Intratables relató cómo fueron los primeros síntomas de esta afección. «Empezó muy chiquitito, casi siempre empieza así. En la canilla. Estaba en Mar del Plata. Después lo que tenía era como una alergia, yo tengo alergia al níquel», narró.
«Era el año 71, por ahí. Y así empezó. Después fue todo el cuerpo menos cara, manos y pies. No es curable, pero hoy sí hay drogas que no te dejan nada. No tengo nada en los codos, por primera vez. Tengo 73 años y el año pasado mi mamá me dijo ‘es la primera vez que veo tus codos sin psoriasis desde hace no sé cuántos años'», sumó Silvia.
Silvia Fernández Barrio se destapó sobre su intimidad
Por otra parte, Silvia Fernández Barrio le contó al entrevistador cuáles fueron las situaciones más incómodas que le tocaron vivir con su enfermedad. «Lo que más inseguridad me daba era ponerme un traje de baño, ir a una pileta. Porque cuando vas a una pileta o a una playa o a algo más íntimo, sos boleta«, reconoció.
«Yo fui boleta. O sea, con alguien con quien fui a acostarme, habíamos empezado a salir hacía poco, y me dijo ‘no te puedo tocar, no te puedo tocar’. La psoriasis, cuando es brava, da mucha impresión. Te quedan unas manchas rojas grandes como si te hubieras quemado y hay gente que no le da», admitió la periodista.
