El consumo en Semana Santa se ve atravesado por dos factores. Por un lado el fin de semana largo hace que la demanda turística se incremente, mientras que los precios en productos selectivos, como chocolates, pescados, golosinas y la tradicional rosca de pascuas, se incrementaron hasta en un 63% en relación con el año pasado.
Según los datos recolectados por la consultora Focus Market, las subas más altas se registraron en la rosca artesanal de 500 gramos. La misma pasó de $8.000 a $13.000, lo que representa una suba del 63%. Un hecho parecido ocurre con la rosca de 900 gramos que alcanzó los $25.000 (+52%) y en su versión industrial que toca los $5.150 (+47%).
En cuanto a los alimentos de Semana Santa, el pescado vuelve a estar en lo más alto del ranking con incrementos del 58% para el calamar, 27% para el filet de merluza y 15% para las milanesas de pescado. Por su parte, los huevos de pascuas tienen precios más variados, aunque en líneas generales registran aumentos de hasta 50% dependiendo maraca y producto.
La victoria del E-Commerce
En el marco de la búsqueda de precios y cuidar el bolsillo, la compra online siempre figura como una opción dinámica y fácil para los usuarios. Tal es así que incluso días previos a Pascuas hubo un 15% más de ventas que en 2025, con todavía los datos del último fin de semana por relevar.
Claro está que el líder del ranking es el huevo de pascua o figuras de chocolate, como conejos, gallinas u osos. El ticket promedio registrado por Tiendanube es de $126.435 y este fenómeno llegó también a otras plataformas, como PedidosYa o Rappi que ofrecen importantes descuentos y eso les brindó un 60% de incremento en sus ventas de Semana Santa.
El análisis detrás de los aumentos
Sobre estos aumentos, Di Pace, director de Focus Market explicó: «Los aumentos en la rosca de Pascua responden principalmente a la suba de costos de insumos clave, más que a un shock de demanda. En particular, productos como harina, huevos, azúcar, crema y chocolate registraron fuertes incrementos, impactando directamente en el costo de producción de panaderías y confiterías».
«A esto se suma el aumento en costos operativos (salarios, energía, logística) y una menor escala de producción por caída del consumo, lo que eleva el costo unitario. En muchos casos, los comercios ajustan precios para sostener márgenes en un contexto de ventas más débiles», agregó.
