A través de redes sociales, la Confederación General del Trabajo (CGT) mostró su rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares aprobada durante la madrugada de este jueves, en el Congreso. De esta manera, el oficialismo logró que la iniciativa obtenga luz verde en Cámara de Diputados, lo que permitió una sanción definitiva para modificar la Ley 26.639.
En un comunicado, la central obrera no solo apuntó hacia el proyecto impulsado por el Gobierno nacional. Sino que argumentó que se trata de una reforma hecha «a la medida de los intereses de las empresas extractivistas». A su vez, aseguró que «bajo un pretendido federalismo, avanza sobre recursos naturales de vital importancia como el agua».
«Porque entendemos que sin Glaciares no hay agua, sin agua no hay trabajo y sin trabajo no hay futuro, rechazamos la reforma a la Ley de Glaciares», sentenció con dureza la CGT.
?? LA CASA COMÚN NO SE NEGOCIA
— CGT (@cgtoficialok) April 9, 2026
El Congreso sancionó la reforma de la Ley de Glaciares que, bajo un pretendido federalismo, avanza sobre recursos naturales de vital importancia como el agua. El proyecto fue diseñado a la medida de los intereses de las empresas extractivistas e… pic.twitter.com/teWd44nWMP
Maratónica sesión para reformar la Ley de Glaciares
Tras 11 horas de debate, la Cámara Baja aprobó durante la madrugada de este jueves 9 de abril la reforma de la Ley de Glaciares. El desarrollo de la jornada fue más tranquilo de lo previsto para el Gobierno, lo que llevó a que varios diputados libertarios desistieran de sus discursos para acelerar la votación final.
A pesar de los intentos de la oposición por desviar el temario con pedidos de interpelación a Manuel Adorni, la mayoría oficialista mantuvo su firmeza y rechazó cada uno de los planteos. Finalmente, el oficialismo consiguió la aprobación pasada las 2 de la mañana, gracias a un respaldo contundente de los bloques aliados. Con tres abstenciones, la votación concluyó en 137 a favor y 111 en contra.
La CGT se moviliza el 30 de abril
En las últimas horas, la CGT confirmó que realizará una movilización a Plaza de Mayo el próximo 30 de abril a las 15 horas. La marcha, organizada en la víspera del Día del Trabajador, busca visibilizar el malestar social por la situación económica actual y el crecimiento del desempleo.
Los principales argumentos de la central obrera se centran en la crisis que atraviesan las familias, tanto en el sector formal como informal. Jorge Sola, miembro del triunvirato de la CGT, afirmó que existe una “fuerte pérdida del poder adquisitivo” y un preocupante aumento del “endeudamiento familiar”.
Además, acusaron al Gobierno nacional de “controlar los salarios” al imponer techos en las paritarias que se ubican por debajo de la inflación. Por este motivo, el gremio convocó una movilización para exigir que las políticas económicas no estén “desarraigadas de lo que siente la gente”.
