Si estás buscando una receta casera, saludable y fácil, el pan integral es una preparación ideal. Además de ser más nutritivo que el pan blanco, hacerlo en casa tiene un plus: podés lograr una textura mucho más blanda y rica si aplicás algunos trucos simples.
Ingredientes
- 500 g de harina integral
- 300 ml de agua tibia
- 1 sobre de levadura seca (10 g)
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
Para empezar, activá la levadura mezclándola con el agua tibia y el azúcar. Dejala reposar unos minutos hasta que se forme una espuma en la superficie. En un bowl grande, colocá la harina integral y la sal. Hacé un hueco en el centro y agregá la mezcla de levadura junto con el aceite. Integrá todo hasta formar una masa.Luego, amasá durante al menos 10 minutos hasta que la preparación esté suave y elástica. Este paso es clave para que el pan tenga buena textura.
Dejá reposar la masa tapada en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, o hasta que duplique su tamaño. Después, desgasificá, dale forma y colocala en un molde. Llevá a horno precalentado a 180 °C durante unos 35 a 40 minutos, hasta que esté dorado.
El truco para que el pan integral quede blando
El secreto está en no quedarse corto con la hidratación y en respetar bien los tiempos de levado. La harina integral absorbe más líquido que la común, por eso es importante que la masa sea apenas húmeda y no demasiado dura.
Otro tip clave es agregar un poco de aceite o incluso una cucharada de miel, lo que ayuda a mantener la humedad del pan y lograr una miga más suave.

