La Selección Argentina empieza a definir su lista para el Mundial 2026, y aunque Lionel Scaloni dejó en claro que la base ya está prácticamente armada, todavía hay lugar para alguna sorpresa. En ese contexto, un delantero que recientemente emigró del fútbol local levantó la mano y sueña con meterse en la consideración final.
Se trata de Rodrigo Castillo, quien hace apenas un mes dejó Lanús tras destacarse en la Copa Sudamericana y dio el salto al Fluminense. Su presente en Brasil, sumado a una vacante inesperada en el ataque, lo posiciona como una de las historias a seguir en esta recta final.
La frase que ilusiona y el contexto que lo favorece
El propio delantero no ocultó su ambición y fue claro al hablar de su objetivo. “El sueño de todos los futbolistas es el de la Selección Argentina. Uno trabaja todos los días para eso”, aseguró, dejando en evidencia su deseo de dar el salto.
Su ilusión se apoya también en un contexto particular. La lesión de Joaquín Panichelli dejó abierto un lugar en la pelea por el puesto de tercer centrodelantero, donde hasta ahora José Manuel López parecía correr con ventaja. Sin embargo, el fútbol suele ser cambiante y eso abre una puerta inesperada.
Un arranque que no pasa desapercibido
Más allá de su reciente llegada a Brasil, Castillo ya empezó a mostrar argumentos dentro de la cancha. En sus primeros partidos con Fluminense, sumó minutos en todos los encuentros y logró convertir dos goles en apenas 161 minutos, ante Atlético Mineiro y Corinthians.
Ese rendimiento inicial refuerza su candidatura en un momento donde cada detalle cuenta. Además, el propio jugador destacó el nivel del torneo brasileño: “Hay muchos partidos que parecen cuartos de final de Copa Libertadores, con jugadores de gran nivel”, explicó.
Otros nombres que se metieron en la pelea
Mientras tanto, la fecha FIFA también dejó otros protagonistas que dieron un paso adelante. Valentín Barco volvió a destacarse con buenas actuaciones y gol, mientras que Nicolás Paz consolidó su crecimiento y sacó ventaja entre los jóvenes ofensivos.
A ellos se suma Máximo Perrone, quien también aprovechó su oportunidad para mostrarse como una alternativa válida en el mediocampo. Así, la lista de Scaloni empieza a tomar forma, pero todavía hay nombres que buscan meterse a último momento.
Con el Mundial cada vez más cerca, la competencia está más abierta que nunca. Y en ese escenario, Rodrigo Castillo aparece como una de las cartas inesperadas que quiere cambiar su historia en cuestión de semanas.
