El mundo del espectáculo sumó un nuevo escándalo y esta vez tiene como protagonistas a Yanina Latorre y María Fernanda Callejón. Ambas quedaron enfrentadas en un cruce cargado de tensión, insultos y viejas cuentas pendientes. Lo que parecía un debate televisivo más terminó explotando en una guerra mediática que promete seguir sumando capítulos.
Todo estalló en el programa de Moria Casán, donde Callejón protagonizó un momento de máxima incomodidad al lanzar una catarata de críticas sin filtro contra Latorre. En medio de una charla que analizaba conflictos previos del ambiente, la actriz logró interrumpir el intercambio con una frase filosa que dejó a todos en silencio.
El detonante llegó cuando Gustavo Méndez intentó poner paños fríos defendiendo a Latorre: “Yanina defiende mucho a su familia, las balas le entran cuando hablan de su hija o de Diego Latorre…”. Sin embargo, Callejón no dejó terminar la idea y disparó con dureza. «Qué raro, porque ella habla de las familias y de los hijos de todo el mundo, la yarará. ¿Viste qué feo cuando hablan de tus hijos, bolu…?», soltó.
El exabrupto no tardó en generar repercusiones, y aunque Latorre no pudo salir en vivo a responder, hizo llegar su descargo a través de terceros. Según contó Natalie Weber, la panelista estaba lista para enfrentar la situación. “Tiene toda la voluntad de salir al aire, pero tiene un problema con el celular y no puede”, explicó en televisión.
La contundente respuesta de Yanina Latorre
Lejos de esquivar el conflicto, Yanina Latorre fue directa y dejó en claro que no entiende el origen del ataque. «No tengo idea por qué me insulta. No vi nada. Para mí se quedó resentida con LAM porque jamás hablé con su hija», lanzó.
Pero fiel a su estilo picante, Latorre no se quedó ahí y redobló la apuesta con una frase que subió aún más la polémica. “¿Qué se puede esperar de esta mujer?”, disparó sin anestesia.
El remate fue todavía más explosivo y dejó la puerta abierta a una guerra mediática sin tregua. «Me eleva que me insulte una fracasada de la nada. Todo es envidia», cerró.

