Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, Lionel Scaloni continúa evaluando variantes dentro de la Selección Argentina, especialmente en zonas donde la competencia es alta y el recambio empieza a tomar protagonismo. En ese escenario, el presente de los futbolistas en Europa y su evolución en ligas competitivas se vuelve determinante.
En ese sentido, hay varios jugadores que vienen dando pasos firmes en el fútbol europeo y que empiezan a meterse en el radar del cuerpo técnico. No solo por su rendimiento actual, sino también por el potencial de crecimiento que pueden ofrecer en el corto y mediano plazo dentro de estructuras de alto nivel.
Uno de los nombres que aparece en este contexto es el de Benjamín Domínguez. El extremo viene siendo seguido de cerca por clubes de Italia y España, que valoran su desequilibrio, su velocidad y su capacidad para marcar diferencias en el uno contra uno. Su proyección lo posiciona como una de las apariciones más interesantes de su generación.
Un eventual salto al fútbol europeo podría representar un punto de inflexión en su carrera. Adaptarse a una liga más exigente, sostener el rendimiento y competir en otro ritmo de juego serían factores clave para consolidarse y dar el siguiente paso en su desarrollo profesional.
Un salto que puede meterlo en la órbita de la Selección Argentina
Dentro de la Selección Argentina, los extremos son piezas clave en el esquema de Lionel Scaloni. Pero también es un sector donde la competencia es muy fuerte. Por eso, cada jugador que busca un lugar necesita destacarse de manera sostenida en su club.
Pensando en el Mundial 2026 y en la renovación progresiva del plantel, un salto a Europa podría acercarlo definitivamente a la consideración. Si logra adaptarse rápido y mantener su nivel, Benjamín Domínguez podría empezar a ganar terreno como una alternativa real dentro del equipo argentino.
