POLÍTICA

Reapareció Ofelia Fernández para hablar de IA y abrió un debate sobre el futuro del trabajo

 

La exlegisladora porteña analizó cómo la inteligencia artificial transforma las tareas laborales y sostuvo que el debate no debería limitarse al miedo al reemplazo.

 

La inteligencia artificial (IA) avanza sobre distintas actividades laborales, pero para Ofelia Fernández la discusión no debería quedar reducida a determinar qué empleos desaparecerán. La exlegisladora de la Ciudad de Buenos Aires planteó que también hay que discutir quién se beneficia con el tiempo que liberan las nuevas tecnologías y cómo se reorganiza el trabajo.

“La pregunta es: ¿de quién es nuestro tiempo?”, lanzó la activista durante una entrevista en Gelatina, al referirse a la inteligencia artificial y empleo. Según explicó, la tecnología puede automatizar algunas tareas sin necesariamente reemplazar por completo una profesión.

De reemplazar trabajadores a transformar tareas

Fernández tomó como referencia el Índice de Exposición Ocupacional a la IA Generativa elaborado por el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires. El estudio analiza los trabajos como un conjunto de tareas y permite distinguir cuáles pueden automatizarse, cuáles pueden complementarse con la inteligencia artificial y cuáles presentan una exposición menor.

“Puede que se automaticen tareas de tu trabajo y que otras ni siquiera se toquen y que otras se vuelvan complementarias”, explicó. Entre las ocupaciones con mayor exposición mencionó a secretarios, trabajadores de call centers, programadores, creativos publicitarios, diseñadores gráficos y editores de video.

En el otro extremo ubicó actividades como peluquería, plomería, carpintería y enfermería. Sin embargo, Fernández remarcó que la mayoría de las ocupaciones se encuentra en una zona intermedia, donde trabajadores y herramientas de IA comienzan a compartir distintas tareas.

Ofelia Fernández sobre el tiempo que libera la IA

Uno de los puntos centrales de su análisis estuvo relacionado con la productividad. Fernández planteó que una persona puede completar ahora en menos tiempo determinadas tareas, aunque eso no necesariamente significa trabajar menos horas.

“La IA relativamente liberó ese tiempo de trabajo, ¿quién lo vuelve a capturar? ¿Es la inteligencia artificial o es otra cosa?”, se preguntó. Como ejemplo, mencionó a docentes que pueden automatizar tareas administrativas, pero luego utilizan ese tiempo para cubrir otras obligaciones laborales.

En ese sentido, retomó el debate sobre la reducción de la jornada laboral frente al aumento de productividad generado por la automatización. “Si se nos hace más fácil hacer un laburo, pero laburamos más o tenemos más laburo, ahí está el tema”, señaló durante la conversación.

Medios, call centers y decisiones empresariales

Fernández también dedicó parte de su exposición a los medios de comunicación y cuestionó la idea de atribuir todos los cambios laborales exclusivamente a la inteligencia artificial. Según sostuvo, existen decisiones empresariales, organizacionales y políticas que también explican cómo se incorporan estas herramientas.

El caso de los call centers fue uno de sus ejemplos y explicó que los sistemas automáticos comenzaron a resolver las consultas más simples, mientras los trabajadores reciben los casos complejos, lo que puede volver su tarea más desgastante.

Para Fernández, presentar la pérdida de puestos de trabajo como una consecuencia inevitable de la tecnología puede impedir otras discusiones. “Hay que sacar el apocalipsis como única alternativa posible”, afirmó.

Por eso, propuso correr el debate del temor al reemplazo hacia la organización del trabajo y la distribución de sus beneficios. “Hay que poder mirar más allá del miedo y elegir una posición mejor, desmenuzando un poco mejor el conflicto”, concluyó.