Marcelo Gallardo diferenció a la Copa Libertadores de la Champions League

Foto: Facebook River Plate

El director técnico de River Plate comparó al fútbol sudamericano con el europeo.
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A lo largo de los cinco años que Marcelo Gallardo estuvo en River Plate, el Muñeco llevó a cabo un cambio muy significativo en la historia del club. Es que el entrenador del equipo ganó diez títulos, se ganó la idolatría de los hinchas y se transformó en el responsable de todo el fútbol de la entidad tanto en el nivel formativo como en el ámbito profesional. En la presentación del libro “Gallardo Recargado“, escrito por Diego Borinsky, el Napoleon dio detalles de su presente en la institución.

Sus primeros testimonios tuvieron que ver con su estilo de juego preferido. “Siempre tuve curiosidad por tratar de que mi idea futbolística o lo que me identificara los jugadores la pudieran desarrollar. Ellos hacen propia una idea. tienen que ser buenos futbolistas y personas inteligentes para interpretar una idea. Y tiene que haber un convencimiento de hacer propia una idea. Fui tomando nota de todos lados y traté de darle mi propia impronta a un mensaje, a una forma, a una línea establecida de comportamiento”, expresó.

Luego, sumó: “Cuando se logró, los futbolistas la van haciendo propia y van haciendo que los que van llegando. Se sigue sosteniendo porque ya está instalada, porque hay una forma de vivir y es estimulante para todos porque les gusta desarrollar una idea de juego. Es gratificante. Me gusta identificarme con los equipos que entreno”.

En cuanto a la “mística copera” que La Banda protagonizó a lo largo de los últimos años, Marcelo fue contundente. “Lo pude lograr muchos años después de cuando jugaba. Me parecía que en los años noventa, donde River tenía grandes equipos, se lograron muchos campeonatos locales, Libertadores, Supercopa, pero era una década en que se podía haber aprovechado mucho mejor. Siempre nos faltaba algo para coronar como sí pudimos en el 1996. Me quedó eso y cuando llegué, traté de entender que para jugar competencias internacionales había que generar plus mental que me pareció nos faltó en ese momento”, aseguró.

Sin escatimar en sus palabras, Gallardo dio detalles de cómo modificó esas cuestiones. “Había que generar una fuerte mentalidad en nuestros equipos para afrontar compromisos internacionales. La liga local es muy distinta a los torneos internacionales, donde tenés que generar una fortaleza anímica muy importante para sostener los diferentes momentos”, resaltó el exmediocampista.

Para argumentar sus dichos, diferenció al fútbol sudamericano del europeo: “Allá te ponían alfombra roja, no pasa nada cuando llegás a los estadios visitantes; y acá tenemos que ir y nos tienen que hacer asustar, mueven el micro, nos tiran piedras, cosas que creemos que son naturales pero son pasiones desequilibradas. Somos pasionalmente desequilibrados. Tenemos que salir a jugar con todas esas cosas. Afuera podés desarrollar una carrera con total naturalidad y acá forjamos una personalidad distinta. Generar fortalezas en momentos complicados. Si afuera nos preparamos a que todas las cosas las podemos resolver con facilidad, en un contexto más llevadero, entonces es más fácil forjar fuertes mentalidades en un país como el que vivimos. Es más fácil tener combates futbolísticos cuando tenemos la capacidad de vivir como vivimos que hacerlo en otros contextos”.

Finalmente, el director técnico de River Plate habló sobre su relación con el plantel de su equipo. “Con el jugador soy frontal y lo más honesto posible, y soy de reconocer cuando me equivoco. El futbolista lo detecta y te cree cuando le decís por qué juega otro, a veces no hace falta advertirlo. Creo que pasa por ahí también, me gustaba cuando un entrenador no me quería o no me ponía que fuera honesto con la decisión y me dijera las cosas de frente. Me encanta que sean frontales porque podemos generar un dialogo, si voy esquivando al jugador por el hecho de no tener que explicarle me genera algo incómodo. Tampoco ando explicando a todos por qué no jugás. Si creo que es necesario, lo hago”, cerró.