Sorpresa en la Copa Argentina: Boca cayó en los penales contra Almagro

Fuente: Facebook de Boca Juniors

Daniele De Rossi abrió el marcador de cabeza, pero un error defensivo del Xeneize obligó a ir a la definición desde los doce pasos.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/08/14/sorpresa-en-la-copa-argentina-boca-cayo-en-los-penales-contra-almagro/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-08-14T00:02:26-03:00">agosto 14, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-08-14T00:03:46-03:00">agosto 14, 2019</time></a>

En un partido atípico y extraño de contar, Boca Juniors protagonizó el momento más épico y también el más decepcionante de la Copa Argentina este martes, cuando empató a un tanto contra Almagro y terminó cayendo por la vía de los penales. La derrota, de por sí dolorosa, empañó la alegría del primer gol de Daniele De Rossi en su gran debut como titular del equipo y también dejó con una mala imagen al conjunto xeneize, que fue superior casi todo el tiempo regular.

El juego arrancaría con Boca atacando por todos lados, pero sin concretar ninguna de las oportunidades, ante un Almagro que fue paciente, siempre esperando el momento justo para dar el golpe. Frank Fabra estuvo muy punzante, metiendo varios desbordes y sacando centros peligrosos. El mejor del elenco local por mucho. Pero el “Tricolor” pobló el mediocampo y el compromiso se trabaría los siguientes 15 minutos en la mitad de la cancha.

La noche pintaba para algo increíble. Miles de aficionados asistieron al Estadio Único de la Ciudad de La Plata para ver jugar a De Rossi por primera vez con los colores xeneizes. Llegó el minuto 28 y el italiano se adentró en el área para un córner. De pronto, como si hubiese estado escrito en el libreto del partido, el exjugador de la Roma se valió de su experiencia para desmarcarse de un par de rivales y puso la cabeza para darle dirección al balón y abrir el marcador. Su primer gol en su debut oficial. Una noche soñada que los hinchas no olvidarán jamás.

Hasta ese momento, todos los focos estaban sobre el mediocampista, que se paró un paso por delante de los zagueros centrales, buscando ser el hombre que diera salida limpia al juego de Boca. Efectivamente así fue y cuando los defensores adelantaban líneas, él también lo hacía. El profesionalismo de Daniele se vio reflejados durante el tiempo que estuvo en cancha.

El volante de corte defensivo fue sustituido al minuto 74 e inmediatamente, se hizo sentir la fuerte ovación. Pero del otro bando, el entrenador Carlos Alberto Mayor no se rendía y también hizo varias modificaciones. Ingresó a tres jugadores de corte ofensivo y puso un 4-3-3 bien marcado en la cancha. Una estrategia arriesgada pero que, a la larga, le iba a funcionar.

Todo parecía perfecto, demasiado para ser verdad. Un juego de Copa Argentina ante un rival más débil, el gol de un baluarte a nivel mundial y una funcionamiento colectivo bastante adecuado. Sin embargo, a falta de ocho minutos para cumplir con el reglamentario, en un pelotazo largo, Agustín Coscia se convirtió en la pesadilla de los centrales Lisandro López y Junior Alonso. El delantero aprovechó la confusión rival y zafó al arquero Marco Díaz, pero quedó en una mala posición para el remate. Sin embargo, aparecería Juan Manuel “Burrito” Martínez para empujarla.

Con la imagen del veterano jugador anotando y sin celebrarlo (por su pasado en Boca), Gustavo Alfaro veía cómo se le escapaba un compromiso que estaba en el bolsillo. Pese al ingreso de Jan Hurtado y de Carlos Tévez, no se pudo cambiar el destino y el compromiso se iría a los penales directamente, donde el los bonaerenses fallaron tres cobros consecutivos y terminaron cediendo el cupo a los octavos de final en una actuación con desenlace decepcionante.