“La pasión que hay en este país no te la paga nadie”

Kevin Gissi, jugador de Deportivo Morón nacido en Suiza, destacó al fútbol argentino por encima del resto.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/09/07/la-pasion-que-hay-en-este-pais-no-te-la-paga-nadie/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-07T11:13:29-03:00">septiembre 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-07T11:13:31-03:00">septiembre 7, 2019</time></a>

Daniele De Rossi no es el único jugador europeo de la Superliga Argentina de Fútbol. Dylan Gissi, de Atlético Tucumán, nació y creció en Suiza pero se insertó en el fútbol local. Su hermano, Kevin, hizo lo propio en el ascenso y hoy forma parte de Deportivo Morón luego de su paso por Independiente Rivadavia.

En una entrevista con Olé, el delantero del Gallito develó cómo llegaron al país. “Todos nacimos en Suiza: Dylan, que juega en Atlético Tucumán y mis otras dos hermanas, que tienen contrato profesional en Independiente”, comenzó relatando el atacante del conjunto que pelea por uno de los ascensos a la Superliga.

“Porque mi papá estaba dirigiendo en Suiza”, añadió haciendo referencia a Oscar Gissi, su padre. “Él jugó en Quilmes, Vélez y Estudiantes, se fue a terminar su carrera allá y se quedó como entrenador”, comentó el atacante que regresó al país con catorce años y se instaló en la provincia de Buenos Aires.

Gissi también reveló cómo fue crecer en Suiza. “Siempre fui criado a la criolla, bien argentino. Y en ese momento se notaba la diferencia con los otros chicos. Mi lengua natal es el francés. Desde el jardín, en Ginebra, tenía que hablar ese idioma. Pero en mi casa se hablaba español, así que cuando veníamos a visitar a la familia también era algo normal”, confesó.

El atacante también reveló que con su hermano marcaban la diferencia en su país natal. “Cuando con mi hermano íbamos a jugar al fútbol los otros chicos decían que los bailábamos, pero no porque éramos buenos, sino porque los demás eran un desastre. Ellos lo tomaban como una actividad más, no como nosotros que nos desesperábamos por ir a entrenar”, afirmó.

Gissi contó lo que le sorprendió al retornar al país. “Ya más o menos había vivido lo que era por la Reserva, porque se jugaba antes de la Primera. Pero cuando llegué y empecé a entrar a la cancha vi gente llorando o agradecida. Eso es algo que no me había pasado nunca. La pasión que hay en este país no te la paga nadie. Es por lo que vuelven los jugadores de afuera”, dijo el jugador cuyo primer club fue Independiente Rivadavia.

Por último, destacó la figura de su padre y su hermano. “Mi viejo es del palo. Pero igualmente al principio no le daba mucha bola. Después me fue transmitiendo el profesionalismo y eso fue una de las bases. Y con Dylan nos criamos juntos, él me da la esperanza de saber que se puede llegar más alto”, concluyó Gissi.