Después del gran susto, el triunfo cayó en manos del campeón

En Rafaela se vivió un momento de incertidumbre con el impresionante accidente entre Bonelli y Jalaf. Después ganó Canapino
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/09/08/despues-del-gran-susto-el-triunfo-cayo-en-manos-del-campeon/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-09-08T15:39:31-03:00">septiembre 8, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-08T15:47:43-03:00">septiembre 8, 2019</time></a>

La primera cita de los Play Off del Turismo Carretera comenzó con un gran susto cuando apenas se habían consumidos algunos metros de la vuelta inicial. Una salida de pista de Prospero Bonelli en la recta opuesta quedándose sin frenos terminó impactando contra el Ford del Matías Jalaf produciendo un accidente tremendamente impactante. Los dos autos muy rotos quedaron a un costado de la pista de la chicana dos abriendo una gran incertidumbre.

Los equipos de rescate llegaron inmediatamente al lugar del golpe y los comisarios deportivo decidieron poner bandera roja y suspender momentáneamente la competencia dejando a los autos en la recta principal. Las ambulancias y los médicos se encontraban trabajando con el piloto mendocino que había recibido el fuerte golpe del Chevrolet del entrerriano. Apenas un par de minutos tardaron en sacar a Bonelli de su unidad y todos pudieron apreciar que el joven piloto daba buenas señales de no mostrar mayores problemas.

En tanto los trabajos para retirar a Matías Jalaf demandaron un mayor esfuerzo. Luego de lograr sacarlo del habitáculo lo derivaron a un hospital de la ciudad de Rafaela con el fin de realizarle los chequeo de rutinas ya que el piloto se mostraba lucido sin haber perdido el conocimiento. Esto obligó a los comisarios a trabajar durante varios minutos para poder sacar los autos y dejar el lugar en condiciones para reanudar la carrera nuevamente.

Cuando la competencia se puso en marcha nuevamente, apareció todo el potencial de Agustín Canapino para imponerse en la lucha a Juan Manuel Silva con el Ford. Los dos viajaron a la par desde la línea de largada hasta la chicana número uno donde prevaleció el Chevrolet del actual campeón de la categoría que se hizo de la primera posición marcando una clara diferencia apenas consumidas un par de vueltas. Silva se mantuvo lejos del puntero pero sin mayores problemas de sus perseguidores.

Detrás del chaqueño aparecía una dura batalla en la que prevalecía el uruguayo Mauricio Lambiris sin garantías de mantener el último escalón del podio. Cerca aparecía Valentín Aguirre que en la vuelta previa había avisado al box que su motor mostraba alguna señal de problemas pero al largar la final los problemas se diluyeron y dejaron que el piloto de Dodge pueda correr con tranquilidad. También amenazaba Jonatan Castellano como una chance de meterse entre los tres primeros.

Canapino marcó el ritmo. Fue superior al resto aun cuando el auto e seguridad neutralizaba la competencia en dos oportunidades y obligaba a un relanzamiento poniendo en dudas la primera posición. En todo momento el campeón mantuvo el liderazgo. Nunca dejó libre ningún detalle para mantenerse como la referencia. La carrera llegaba a la parte final y la bandera tricolor volvió a dominar la escena para neutralizar la carrera por última vez.

El auto mal ubicado de Diego De Carlo obligó a ponerle mayor incertidumbre a la final del TC en el “Templo de la Velocidad”. La fila india se volvió a formar y Agustín Canapino volvió a dominar la batalla con Silva. Atrás Valentín Aguirre saltaba a la segunda posición obteniendo así la cima del campeonato capitalizando el mal paso dado por José Manuel Urcera que tuvo un fin de semana para el olvido. Ganó Canapino que debía revertir un mal año hasta el momento. Segundo terminó Juan Manuel Silva que mantiene toda la experiencia intacta y Aguirre llegó a la tercera posición para establecerse en la punta de “La Copa de Oro”.