El inesperado goleador de la Superliga

Lidera la tabla con cinco conquistas.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/10/06/el-inesperado-goleador-de-la-superliga/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-06T00:36:16-03:00">octubre 6, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-06T00:36:18-03:00">octubre 6, 2019</time></a>

Esta tarde, San Lorenzo sufrió una dura goleada por 4 a 1 ante Central Córdoba de Santiago del Estero en el Nuevo Gasómetro. Los dirigidos por Juan Antonio Pizzi tuvieron un pésimo encuentro y no pudieron descontarle puntos al puntero Boca. Los hinchas del Cuervo explotaron por la dura caída y despidieron por primera vez a los jugadores con muchos insultos.

Bruno Pittón marcó el único gol del Cuervo. Inesperadamente, el lateral por izquierda que viene de jugar en Unión de Santa Fe es el máximo artillero de la Superliga con cinco goles. El hombre de 26 años llegó a mediados de este 2019 proveniente del Tatengue con la intención principal de reforzar la línea de fondo del equipo dirigido por Juan Antonio Pizzi. Sin embargo, ha logrado aportar mucho más que eso desde entonces.

El defensor anotó un verdadero golazo en la derrota del Ciclón ante Central Córdoba por una nueva jornada de la Superliga. Su anotación llegó a los 23 minutos del segundo tiempo, luego de una serie de llegadas por parte de los de Boedo. El jugador tomó un rebote en el área y sacó un zurdazo fulminante que se coló en la red y le dio el empate transitorio a su equipo.

Luego de la caída, el entrenador del Santo Juan Antonio Pizzi analizó el trámite de las acciones: “Cuando jugás con un jugador menos es muy difícil, estás condicionado. La expulsión podría haber sido menos regurosa, pero bueno. Buscás soluciones, tratás de equipararlos pero con uno menos no se puede, estás en desventaja. Este resultado es uno de los más dolorosos de mis etapas en San Lorenzo”, expresó.

El técnico del Ciclón también hizo mención a los insultos de la gente: “Nosotros tratamos de representar a la gente de la mejor manera, nos exigimos al máximo para que se sientan bien representados en el campo de juego. El público es libre de expresarse y en este tipo de partidos es comprensible el mal humor que se genera por la situación. La gente tiene derecho a silbarnos”.