A 12 años de un baile de River a Boca con un inolvidable show de caños

Un 7 de octubre de 2007 el Millonario consiguió uno de los triunfos más recordados en los Superclásicos de la década pasada.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/10/07/a-12-anos-de-un-baile-de-river-a-boca-con-un-inolvidable-show-de-canos/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-07T08:45:52-03:00">octubre 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-07T08:45:53-03:00">octubre 7, 2019</time></a>

River vive un gran momento deportivo. El equipo dirigido por Marcelo Gallardo construyó una hegemonía a nivel internacional y ante Boca logró imponerse en reiteradas ocasiones en los últimos cinco años. Sin embargo, antes de esta etapa dorada del elenco de Núñez, otros grandes equipos del millonario lograron imponerse ante el clásico rival.

Hoy se cumplen doce años de uno de los triunfos más recordados. Fue el domingo 7 de octubre de 2007, River se impuso 2-0 sobre Boca, con una actuación inolvidable. Radamel Falcao y Ariel Ortega, de penal, marcaron los goles. Mientras que Ever Banega fue expulsado en el equipo visitante.

Aunque no se vio reflejado en el marcador, River fue ampliamente superior y reunió méritos para conseguir una goleada esa tarde en el estadio Monumental. Sin embargo, se lució con dos caños que luego fueron inolvidables: uno del Burrito a Gabriel Paletta y otro de Diego Buonanotte ante Neri Cardozo.

Ese equipo de Boca, sin Juan Román Riquelme que había vuelto a Villarreal, se había consagrado campeón de América algunos meses atrás por lo que el triunfo tomó mayor preponderancia. Además, porque el Millonario no completó una buena campaña y ese triunfo sirvió para encausar la floja performance de los dirigidos por Daniel Alberto Passarella.

La mayor curiosidad de este partido es que entre los once iniciales del Xeneize estuvo un joven que luego terminaría triunfando en La Banda: Jonatan Maidana. El defensor fue titular esa tarde y luego también lo fue en la final del Mundial de Clubes ante Milán. Años después, con su participación en esa competencia con la camiseta de River se convirtió en el único jugador de la historia en disputar este certamen para los dos clubes más populares del país.