San Lorenzo le plantó cara a los Cleveland Cavaliers en un partido histórico

Fuente: El Libero

El Ciclón de Boedo aguantó lo más que pudo al conjunto de la NBA.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/10/07/san-lorenzo-le-planto-cara-a-los-cleveland-cavaliers-en-un-partido-historico/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-07T21:35:00-03:00">octubre 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-07T21:35:01-03:00">octubre 7, 2019</time></a>

El baloncesto argentino dio un paso histórico nuevamente este lunes por la tarde. En este caso, se trató de un partido amistoso, pero no de cualquiera. Por primera vez, un equipo nacional se midió ante un cuadro de la NBA. Y es que San Lorenzo tuvo un enfrentamiento ante Cleveland Cavaliers, en un compromiso disputado en el Quicken Loans Arena, por la pretemporada. 

El cuadro que salió campeón de la Liga Nacional de Argentina, le plantó cara a los norteamericanos. Sin embargo, no pudo triunfar. Al final, la pizarra quedó con marcador de 64-53. Pero aún así, la derrota significa algo que va más allá de un resultado deportivo; representa todo el esfuerzo y evolución que vienen teniendo el baloncesto nacional.

La defensa del Ciclón se mantuvo muy sólida en el arranque del compromiso. Incluso, los argentinos pudieron imponerse con autoridad de 24-21, pese a que sufrieron de siete pérdidas injustificadas de balón. En ese mismo período, Dar Ticker, quien fue el más constante para los de Boedo y el uruguayo Esteban Batista, fueron los líderes anotadores, con seis unidades cada uno.

Ya en el segundo cuarto, las cosas empezaron a cambiar. Los estadounidense mostraron su cara más salvaje y la experiencia empezaba a notarse en demasía. Tristan Thompson dio una verdadera clase de calidad dentro de la pintura y el novato Darius Garland enseñó por qué pudo llegar adonde está actualmente. El parcial culminó 16-6 para los de Cleveland.

En el epílogo del encuentro, los Cavs aprovecharon el impulso anímico para darse el lujo de continuar con la arremetida ofensiva. Thompson nuevamente se cargó el equipo al hombro y arrolló a los representantes nacionales. Al sonar la corneta final, el resultado fue de 64-53. Pero se destaca la buena participación y el coraje del quinteto argentino que nunca paró de luchar.