Mauro Camoranesi fue duro contra los hinchas de All Boys

El retirado volante ofensivo comentó un hecho que experimentó en una cancha del fútbol argentino.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2019/10/11/mauro-camoranesi-fue-duro-contra-los-hinchas-de-all-boys/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-11T15:54:06-03:00">octubre 11, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-11T15:54:07-03:00">octubre 11, 2019</time></a>

Pocos son los jugadores que lograron un éxito al nacionalizarse de su país natal para poder defender los colores de otra nacionalidad. Dentro de esa minoría, Mauro Camoranesi es el que encabeza ello tras afrontar siete años, 55 partidos, 5 goles y el premio mayor: Campeón del Mundial Alemania 2006 con la Selección de Italia.

Dentro de la entrevista del programa de TyC Sports conocido como “Libero vs”, la pregunta fue certera y tenía referencia respecto hacia el mejor insulto que el tandilense recibió. Su respuesta fue fuerte: “En la cancha de All Boys me dijeron fracasado. El patio de mi casa es más grande que su cancha, encima fue antes de empezar el partido”.

Luego, el jugador que vistió la camiseta de Lanús cuando jugó en el Estadio Islas Malvinas en 2011 para aquel entonces, reconoció que fue a buscar a uno de los simpatizantes ante dichos gritos. “El tema es cuando son cuarenta, cuando es uno sí. Cuando les preguntás por qué, no saben. Están en modo automático, porque ir a la cancha significa putear”, contestó.

A su vez, Camoranesi rememoró un partido en sus comienzos como profesional cuando calzó los colores de la camiseta de Aldosivi. Mauro contó cuando recibió la expulsión ante San Martín de San Juan en 1994 y luego ejerció una exposición polémica como respuesta. “Cuando iba saliendo, me tiraban bolsas con naranja. Me di vuelta y les mostré el c***”.

Por último, dentro de los aspectos a resaltar por parte del hombre que supo jugar en Juventus y Hellas Verona, uno de ellos tiene que ver con el por qué se calzó la pilcha del cuadro Azzurri.  “Me llamaron porque jugaba bien a la pelota. No había una guerra en el medio. Me sentí El Elegido de ser llamado por un país que hasta ese momento había ganado tres mundiales”.