Los recuerdos Millonarios que trajo la lluvia

Fuente: argentina.as.com

En Brasil, 2018, la lluvia y la hazaña de una victoria.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2020/01/14/los-recuerdos-millonarios-que-trajo-la-lluvia/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-01-14T15:13:27-03:00">enero 14, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-01-14T15:13:30-03:00">enero 14, 2020</time></a>

La mañana lluviosa de Buenos Aires pone memoriosos a los ciudadanos y como no acordarse de la semifinal 2-1 ante Gremio en el Arena de Brasil por Copa Libertadores 2018 que clasificó a la final al Millonario para enfrentarse posteriormente con Boca. Ese 2-1 bajo el agua en el país carioca quedándose con la victoria luego de la derrota en el Monumental en el juego de ida por 1-0. 

Ese 30 de octubre de 2018, que River viajó a Brasil, con Gallardo al mando y con un equipo en busca de todo, de dar vuelta una serie y quedarse con el merecido lugar en la etapa definitoria. Así surgió, cuando en el transcurso de un partido difícil, con un tanto del rival a los 36 de la primera mitad y una situación que parecía no ser revertida. 

En la segunda mitad, con un equipo lleno de garra a lo Millonario, casi sobre el final a los 82 minutos de juego apareció Rafael Santos Borré con un tiro libre de Pity Martínez, toque del delantero colombiano y balón al arco. La Banda se ponía 1-1 cuando quedaban solo 10 minutos de juego, con Matías Biscay en el banco de Suplentes y Gallardo mirándolo de lejos por estar suspendido. 

La historia quería cambiar y así era, a los 89 el árbitro luego de mirar el VAR le brinda un penal a River que con remate de Gonzalo Martínez a los 95 le daba el pase a la última instancia del torneo, en el segundo final, bajo la lluvia, de visitante y con un estadio llenó de hinchas Millonarios que habían ido a buscar lo que obtuvieron. 

Ese martes por la noche en Brasil enloquecía a los Riverplatenses y mandaba al conjunto de Núñez a definir el histórico trofeo de Copa Conmebol Libertadores ante Boca Juniors, el camino hacia la gloria eterna comenzaba allí, en Brasil con esa victoria debajo de la galera que tenía preparada el equipo de Marcelo Gallardo y que ni el agua impidió que se cumpliera.