Sarri tuvo una fuerte discusión con Dybala

El técnico de Juventus volvió a cruzarse con un referente del plantel.
<a href="https://elintransigente.com/deportes/2020/01/14/sarri-tuvo-una-fuerte-discusion-con-dybala/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2020-01-14T11:51:06-03:00">enero 14, 2020</time><time class="updated" datetime="2020-01-14T11:51:07-03:00">enero 14, 2020</time></a>

Juventus viene teniendo una de las ligas más peleadas de los últimos años, ya que partido a partido pelea la punta del campeonato con el Inter de Milán de Lautaro Martínez. En el último fin de semana la vecchia signora aprovechó el empate de su máximo competidor y tras la victoria frente ante Roma por 2-1 se subió a la cima. Pero la nota de color fue una discusión entre el entrenador y un futbolista.

Más precisamente, Paulo Dybala tuvo un entredicho con Maurizio Sarri. Es que en minuto 70 del partido, había descontado gracias a un gol de Diego Perotti, y para buscar mayor peso dentro del área rival, el técnico turinés sacó a la Joya para poner en su lugar a Gonzalo Higuaín. Esta situación no le cayó para nada bien al cordobés, que realizó en general un buen papel.

La cámara justo enfocó el momento en que el zurdo abandonó el campo de juego con la cabeza gacha y no saludó a su técnico, mostrando claramente el disgusto que tuvo por la situación. Luego del cotejo, Sarri fue consultado por esa situación y le restó importancia a lo sucedido, aunque sí dejó un contundente mensaje no sólo para el argentino, sino para todos sus dirigidos.

“¿Dybala enojado? No me importa. El juego pedía su sustitución y actué en consecuencia. Si Paulo se enfada, pero rinde en el campo, yo estoy contento. Si cada vez que los jugadores se comportaran así fueran despellejados por la prensa, probablemente no lo volverían a hacer, pero si en cambio siempre tienen la razón…”, afirmó el ex Chelsea ante los medios.

No es la primera vez que Sarri tuvo un encontronazo con sus dirigidos. En su momento reemplazó al mismo Cristiano Ronaldo por no verlo en buen estado físico, algo que no fue bien tomado por el portugués. Esto se repitió dos veces más: Un encuentro por Champions en el que el luso le dijo unas palabras al italiano, y en la última oportunidad el atacante directamente se fue a los vestuarios sin emitir palabra ni gesto.