¿Se lo lleva a la Premier? Mourinho se desvive por una figura del Barcelona

Una de las figuras relegadas en Barcelona está en la mira de José Mourinho para ser refuerzo del Tottenham en la próxima temporada.

Desde hace un largo tiempo que el futuro de Ivan Rakitic en Barcelona se encuentra en los confines más oscuros de la incertidumbre. A pesar de la buena voluntad del croata y su perseverancia en el equipo de Quique Setién, los últimos manejos de la dirigencia con él, según manifestó el propio jugador, no han sido los mejores. Ni tampoco el que él esperaba.

“Si querían que me vaya, me lo hubiesen dicho”, deslizó Rakitic días atrás en una entrevista a un medio español. Y como su porvenir está trazado por una incógnita, esto despierta las miradas acompañadas de inquietud, de parte de otros grandes clubes europeos. Si bien la intención del volante es recuperar terreno nuevamente en el Barcelona, tampoco ve con malos ojos emigrar a otro equipo para ganar continuidad.

Es por ello que en los últimos días, la Juventus y el Sevilla se colocaron como principales interesados en el mediocampista de 32 años. Pero el cuadro de Turín y su exequipo no fueron los únicos que posaron los ojos sobre Rakitic. En las últimas horas, otro de los que se ha sumado a la lista de observadores ha sido el Tottenham de Inglaterra. Su DT, José Mourinho, no puede dejar de tenerlo como una opción para reforzar el mediocampo.

El equipo inglés está a la espera de que Giovanni Lo Celso comience a dar sus frutos. Es por ello que Mourinho dirigió su mirada hacia Barcelona, con la idea de acoplar al volante de la selección de Croacia con el joven mediocampista ofensivo argentino. O simplemente, para buscar variantes a la hora de ofrecer una recuperación prodigiosa en pos de un ataque más completo para los Spurs. Rakitic está en la lista de jugadores transferibles del Barcelona y esa es otra de las razones por las que el portugués lo mira con buenos ojos.

Claro está que, en caso de que se inicien las negociaciones entre el club culé y Tottenham, el mediocampista deberá consensuar una posible salida. Su contrato vence el 30 de junio de 2021 y su cláusula de rescisión es de 125 millones de euros. Lógicamente, el conjunto británico no pagará la totalidad de la cláusula y deberá conversar con Josep María Bartomeu para llegar a un acuerdo. Su última renovación del vínculo fue en marzo de 2017 y hasta ahora no han dialogado para extenderlo. ¿Un claro indicio?

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