El genio que aseguran era mejor que Maradona y nunca jugó en primera

Desde Rosario surge una de las grandes leyendas del fútbol argentino.

Corrían los años 70 cuando en la Argentina hizo su irrupción Maradona con sólo 15 años y con el escudo de Argentinos Juniors. Con su zurda maravilló a todos hasta el día de su retiro. Sin embargo, hay uno hombre totalmente desconocido que deslumbraba en la ciudad de Rosario. Los pocos que lo vieron, aseguran que era el mejor de todos, incluso mejor que Diego. Sin embargo, nunca jugó en primera división y en un equipo grande, perdiéndose sólo en relatos.

Popularmente es conocido como El Trinche Carlovich, jugador que vistió la camiseta de Central Córdoba de Rosario. Su estilo de vida, bohemio y despreocupado, lo privó de las grandes luces. Cuentan también que César Luis Menotti lo fue a buscar para citarlo para el Mundial 78. Pero el jugador nunca apareció. Su vida es de película, y más allá de que no haya imágenes, tiene el reconocimiento de todos los que tuvieron la suerte de verlo moverse por el verde césped.

“Un día Maradona me regaló una camiseta y me puso ‘Trinche, vos fuiste mejor que yo’, lo único que le pude contestar es ‘Diego, ahora puedo partir tranquilo, vos fuiste lo más grande que vi en mi vida”, contó Trinche en diálogo con Superdeportivo Radio. Durante muchos años el ídolo rosarino se mantuvo en el anonimato, como una sombra del pasado. Pero en el último tiempo comenzó a despertar el interés popular, por lo que comenzó a dar más entrevistas.

Dentro de sus declaraciones, comentó cual fue su gran sueño pendiente. “Hubiera dado la vida por compartir una cancha con Diego. Si en algún momento de mi carrera como futbolista me decían ‘Trinche vas a jugar con Diego 45 minutos, pero después partís arriba o abajo’ yo aceptaba y se lo firmaba, ya. ¡Qué me importa! ¡Era la ambición de mi vida!”, comentó. Si bien no pudo tirar paredes con Pelusa, la vida los juntó en otras oportunidades.

También confesó que no pudo llegar a los Estados Unidos por culpa de otra leyenda. “Estuve a punto de irme al Cosmos, pero me bajó el dedo Pelé“, aseguró. Por último contó su encuentro con Julio Humbreto Grondona. “Fui a la AFA con unos dirigentes y me reunió en su oficina. Me empezó a contar que me iba a ver a jugar al fútbol con su señora y que sé yo. Cuando le firmé un par de camisetas, el viejo se largó a llorar”, concluyó.

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