"Fue un calvario": La historia del DT argentino que contrajo coronavirus y estuvo en coma

Una historia que nació en España y lo mantuvo 6 días en estado de coma.

Si algo se llegó a entender con el avance de la pandemia, es que el coronavirus puede actuar de diferentes maneras en el cuerpo de distintas personas. En el caso del DT de Mons Calpe, de Gibraltar, lo llevó casi a la muerte. El argentino Luis Blanco, se encuentra en España, desde donde se comunicó con C5N para contar cómo fue que sobrevivió al virus y puede contar su historia.

El hombre de 60 años, que estuvo internado durante 40 días y otros 6 en coma, expresó: “Para empezar, fue un infierno lo que viví. Hoy lo puedo contar. Empezó con fiebre, mucha fiebre. Al otro día, cuando se llamó a la ambulancia no podía dar ni dos pasos porque me ahogaba. Cuando llegué al hospital me hicieron el test, era coronavirus. Me llevaron a una sala y me hicieron una radiografía y de ahí pasé a la terapia intensiva”.

La peor pesadilla para Luis Blanco fue poco tiempo después: “A los 25 minutos entré en coma, estuve seis días en coma. Recuerdo cosas de cuando estaba en ese estado. No sabía si estaba vivo o muerto“, recordó el DT. Estando en esa situación, tuvo alucinaciones: “No sabía si había gente que me quería llevar a algún lado, que se peleaba o me traspasaba”. Pero para su suerte, logró despertar.

“Cuando desperté estaba atado de los tobillos y las muñecas para no sacarme las mangueras de la boca. Parecía que me había pasado un camión por encima, perdí tanto peso que me veía los huesos”, expresó el técnico de fútbol sobre su recuperación. En los días posteriores 5 enfermeras lo controlaban y le daban fuerzas por haberse despertado y ganado al coronavirus. Recién el martes pasado le dieron de alta.

El técnico reveló que se lleva el peor recuerdo de esta terrible enfermedad y confesó que sintió mucho miedo de no salir con vida: “Fue un calvario, lo que recuerdo del coma y ver que entraba gente que no salía nunca más…. Había gente que iba directo al crematorio sin poder ver a su familia. Yo tengo toda mi familia en Buenos Aires y tenía miedo de que me taparan la cabeza porque me había muerto”.

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