"Aprendías con sólo mirarlo": la confesión de Iniesta y la inédita foto con Riquelme en Barcelona

La revelación de Andrés Iniesta sobre el Barcelona y aquella impactante fotografía tomada con Juan Román Riquelme en el Barcelona.

Hay recuerdos que no se borran jamás. Sobre todo, aquellos que acompañan al ser humano desde su juventud, cuando comenzaban a dar sus primeros pasos en lo que más aman. En este caso, Barcelona. Es muy confuso hablar de Andrés Iniesta, porque no sabemos a ciencia cierta si es un humano o un extraterrestre. Como Leo Messi. Pero al ir para atrás, podemos dar fe de que en algún momento de su vida, el Cerebro fue de carne y hueso. Al menos, fuera de la cancha.

Corría el año 2001 y Juan Román Riquelme era la sensación del mercado europeo. Su gran desempeño en Boca lo trasladaba al viejo continente y lo hacía parte de uno de los grandes fichajes del Barca para la temporada que estaba a punto de iniciar. 26 millones de dólares brutos marcó el fortunómetro, que daba lugar a una de las mejores ventas hasta ese momento de la historia del club.

A la Masía llegaba todos los días un joven de 17 años, proveniente de Fuentealbilla. Alguien que prometía mucho pero aún no había debutado en la Primera del Barcelona. Andrés Iniesta ya había oído hablar de Riquelme. Claro, era uno de los pases más rimbombantes del fútbol europeo y en su afán de barcelonista pleno, el Cerebro ya estaba anoticiado de lo que había ocurrido. Nadie podía dejar de hablar de aquello.

Barcelona

Tanta era su admiración por el ídolo de Boca, que una vez coincidieron en un viaje, casi de casualidad. O causalidad. Porque sin titubeo alguno y con esa mochila cargada de idolatría que generaba el exvolante xeneize, Iniesta le pidió una foto. Algo tan simple como eso. Andrés era apenas un jovencito, casi un niño y Román, con su bajo perfil característico, accedió a tomarse la postal sin demasiada expresión de alegría en su rostro. Pero así era él.

Años después, cuando Andrés Iniesta se transformó en lo que realmente es hoy, recordó aquel momento con Riquelme. “Con sólo mirarlo, aprendías”, clamó el ídolo del Barcelona, con su humildad a flor de piel y casi con la misma admiración hacia el hoy vicepresidente de Boca que en aquel entonces. Probablemente Román también recuerde hoy esa imagen. Aunque aún debe estar sorprendido. Porque el ídolo terminó alabando al admirador.

Compartir en: