Se enfrentan Boca y Vélez: Bianchi, el ídolo en común

Fuente: Olé.

Repasamos la carrera del "Virrey", intocable en ambos clubes
<a href="https://elintransigente.com/deportes/boca/2019/11/10/se-enfrentan-boca-y-velez-bianchi-el-idolo-en-comun/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-11-10T17:11:10-03:00">noviembre 10, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-11-10T17:11:11-03:00">noviembre 10, 2019</time></a>

Este domingo a las 20 se enfrentarán Boca y Vélez en el Estadio José Amalfitani. El duelo de la decimotercera fecha de la Superliga tendrá un duelo entre dos clubes muy distintos pero con un gran factor en común: la idolatría por Carlos Bianchi. El “Virrey” hizo historia en las dos instituciones y es intocable para los hinchas del “Fortín” y el “Xeneize”.

En Vélez, la influencia de Bianchi es total. Primero, como jugador: debutó en el año 1967 y jugó hasta 1973. Y tuvo un segundo ciclo entre 1980 y 1984. En esos años, consiguió el Torneo Nacional 1968 y terminó siendo el máximo goleador de la historia del club: 206 en 324 partidos. Un récord que parece inalcanzable: el segundo, Juan José Ferrari, tiene 157.

En 1984, tras su retiro, Carlos comenzó su etapa como entrenador en Francia. En 1993 regresó a la Argentina y se hizo cargo del “Fortín”. En un ciclo inolvidable, llevó al club a la gloria eterna: ganó tres torneos locales y en 1994 se consagró campeón de América y del mundo. Primero ante San Pablo en Brasil y luego frente al Milan de Italia en Japón. Más tarde, en 1996, se despidió con la Interamericana.

Luego fue el turno de Boca, donde su trabajo tomó relevancia mundial. Con nueve títulos (cuatro locales y cinco internacionales), se ganó el mote de mejor entrenador de la historia de uno de los clubes más grandes del mundo. Obtuvo tres Libertadores y dos Intercontinentales y puso al Xeneize en la disputa con los gigantes de Europa.

Su tercer ciclo en el conjunto azul y oro, entre 2013 y 2014, no tuvo los resultados esperados. Si bien llegó hasta cuartos de final en la Copa Libertadores 2013, sus flojos torneos locales le pusieron fin a la aventura final. Sin embargo, su imagen con la gente no cambió. Hoy Carlos Bianchi es palabra santa tanto en Boca como en Vélez, dos rivales que se enfrentan esta noche y comparten ídolo máximo.